Romper los estereotipos del mundo árabe. La propuesta cultural de Alejandra Val Cubero

0
104

Casa Árabe cierra este año el largo ciclo de cine Made in Qatar con la proyección de los cortometrajes Kashta y Amphitheatre y el largometraje Man without a Cell Phone. La comedia se apodera sutilmente del drama, el blanco vuelve a llenar la pantalla a través de las dunas maleables del desierto o la perfecta simetría arquitectónica del anfiteatro frente al mar. La integridad del color y la impasibilidad de la naturaleza contrasta con los aullidos sordos del viento, y las desgracias más o menos accidentales quedan casi en un estado de suspensión permanente frente a la impasibilidad del entorno.

Alejandra Val Cubero, profesora de la Universidad Carlos III de Madrid y miembro del Grupo de Investigación TECMERIN (Televisión-Cine: memoria, representación e industria), es la comisaria del ciclo cuya finalidad –nos explica por teléfono– reside en la intención de superar de una vez por todas el estigma que sufre el mundo árabe gracias a la cultura. Un análisis indispensable que, a través del redescubrimiento del otro, nos permite a la vez redescubrirnos a nosotros mismos y el pasado histórico que compartimos. “Romper estereotipos” es el lema del ciclo de cine que, desde Líbano, Egipto, Marruecos, Israel o Emiratos Árabes, entre otros, desvela las particularidades propias de cada uno de estos países, en el respeto de una heterogeneidad lingüística, religiosa, cultural y social que queda reflejada en los cortos y largometrajes.

Una valiosa producción cinematográfica de jóvenes directores que, si por un lado tienen que hacer constantemente frente a los desafíos de las inestabilidades sociopolíticas, por otro lado demuestran una emblemática vitalidad creativa a la hora de utilizar nuevas tecnologías o de abordar temáticas como el aborto, la sexualidad y el adulterio gracias en este caso al papel rompedor de las nuevas directoras que cada vez más ponen en pie sus ideas y producen de documentales.

“Desde la llegada del siglo XXI, y en concreto en la última década –escribe Alejandra Val Cubero–, un nutrido grupo de jóvenes directores ha aparecido en la escena cinematográfica. Son jóvenes de diversas nacionalidades y religiones, pero comparten el haber nacido en algún país del mundo árabe o tener conexiones con estos países, generalmente a través de su familia. […] Estos jóvenes son más cosmopolitas, han bebido de culturas muy diversas, y suelen estar interesados en el pasado, relacionándolo con el presente, lo que hace que su cine naturalmente se enriquezca con toda esta diversidad. Es un cine que permite profundizar en las sociedades árabes en mutación, pero que también entretiene”.

Dónde: Casa Árabe, Madrid y Córdoba, España

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, deja tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí