Sacer

0
263

El problema de la trascendencia –de la trasinmanencia, diría quizás Nancy- no es lo que haya “más allá” del aquí y el ahora, al otro lado de esta escena o de una vida terrenal. Al contrario, la cuestión que obsesiona al hombre y que hace prácticamente imposible que lo religioso no acabe triunfando en el cuerpo social –aunque sea a través de una mitología estatal y laica-, es lo que hay aquí, ahora. Qué hay en la inmediatez real que resulta inconcebible para nuestra mentalidad newtoniana, racional e ilustrada. Éste es el problema objetivo y subjetivo de la religión, el que le otorga siempre una ventaja conceptual en medio del cientifismo moderno, de su –digamos- oscurantismo radiante.

 

 

Ignacio Castro Rey es doctor en filosofía y reside en Madrid, donde ejerce de ensayista, crítico y profesor. Siguiendo una línea de sombra que va de Nietzsche a Agamben, de Baudrillard a Sokurov, Castro escribe en distintos medios sobre filosofía, cine, política y arte contemporáneo. Ha pronunciado conferencias en el Estado y en diversas universidades extranjeras. Como gestor cultural ha dirigido cursos en numerosas instituciones, con la publicación posterior de siete volúmenes colectivos. Entre sus libros últimos cabe destacar: Votos de riqueza (Madrid, 2007), Roxe de Sebes (A Coruña, 2011) y La depresión informativa del sujeto (Buenos Aires, 2011), Roxe de sebes (Fronterad, 2016), Ética del desorden (Pretextos, 2017). Acaba de publicar Sociedad y barbarie, un ensayo sobre los límites de la antropología en Marx.