¿Saldrán del armario en el Ejército de Estados Unidos?

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El Comité de las Fuerzas Armadas del Senado de Estados Unidos votó en días pasados incluir en la Ley de Defensa de este año la derogación de la práctica «no me preguntas y no te contesto» en el seno de las instituciones castrenses.

 

Esta norma, que entró en vigor hace unos 16 años, impedía a las personas que deseaban entrar en las fuerzas armadas o que servían en ellas declarar su condición de homosexual o lesbiana. Las autoridades militares no interrogaban a los soldados sobre sus inclinaciones sexuales, pero si uno reconocía en público ser homosexual era obligado a dejar el servicio. Miles de americanos hubieron de hacerlo. Ahora podrán declararlo abiertamente sin temor de expulsión. La disposición derogatoria entrará en vigor a fines de año, una vez que un comité explique las consecuencias que ello tendrá para los Ejércitos. Quedan dos escollos. De un lado, una de las partidas económicas de la Ley de Defensa prevé un gasto para  compra de motores de una serie de cazas F-35. La Administración se opone y caso de que el texto del Congreso la mantuviera Obama podría vetar la Ley. De otro lado, el prestigioso senador McCain ha anunciado que recurrirá al filibusterismo (tácticas procedimentales dilatorias) para impedir la aprobación de la legislación. El comité votó 26-12 a favor de la derogación del porcentaje que debe reflejar la opinión pública del país.

 

El avance del colectivo homosexual ha tenido un frenazo simultáneo en otro campo. En la ONU. La Comisión de los Derechos Humanos de Homosexuales y Lesbianas ha visto negada su admisión como ONG por el órgano competente de la ONU. El comité encargado de estudiar el asunto está integrado por 19 miembros  y un grupo activista integrado por Egipto, Sudán, Qatar, Paquistán y China ha movilizado a algún otro país y logrado parar la admisión. Los occidentales del mismo, encabezados por EE UU y Gran Bretaña que han dado la batalla para la admisión, pretenden llevar el caso al organismo superior, el Ecosoc donde, aunque sea dudoso, esperan obtener los votos necesarios. La ONU, por las creencias en cierta medida de los países islámicos, viene teniendo una concepción muy puritana sobre los homosexuales. Lo que pone de nuevo en evidencia la politizada conducta de los organizadores de la semana del orgullo gay de Madrid que tuvieron la ocurrencia, en aras de un antiimperialismo trasnochado, de negar la participación de los integrantes de Israel, el único país de Oriente Medio que admite sin tapujos la existencia y los derechos de los homosexuales.

Inocencio F. Arias es un veterano diplomático y frecuente colaborador en los medios de información. Ha tenido cargos destacados con diferentes gobiernos: embajador en la ONU con el PP, Secretario de Estado y Subsecretario con el Gobierno anterior del PSOE y Portavoz del Ministerio de Exteriores con tres distintos ejecutivos de la democracia; UCD, PSOE y PP. En la ONU presidió el Comite Mundial contra el Terrorismo y la Asociación de Embajadores. Ha sido profesor en la Universidad Complutense y en la Carlos III de Madrid. En su única escapada a la empresa privada fue Director General del Real Madrid. Ha escrito libros: Confesiones de un Diplomático (Planeta) y Tres Mitos del Real Madrid(Plaza-Janes) y en colaboración con Eva Celada La Trastienda de la diplomacia (Plaza-Janes). A mediados de 2012 publicó también en Plaza y Janés Los Presidentes y la diplomacia. Me acosté con Suárez y me desperté con Zapatero que actualmente está en su tercera edición.