Se oyen sonar sus espuelas…

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Ha llegado la casta del contexto (ya vienen con las arcas llenas) como culminación del relativismo, donde ella misma decide que es o no lo relativo y más allá: lo verdadero...

 

A la ofensa en España sólo hace falta buscarle un contexto para que deje de serlo. Un Bálsamo de Fierabrás en vez de para los caballeros para los políticos. Hoy un empalamiento es algo normal en su contexto. Casi se ha cerrado el círculo para lograr la justificación universal de todos los actos y pensamientos, por supuesto sólo de la izquierda. Pablo Soto, el empalador, a buen seguro se sentiría mejor en Transilvania siempre y cuando no se aludiese al contexto, o al humor negro, por lo que entonces su sitio está aquí, como concejal de los madrileños. No es el caso de la derecha, cuyos exabruptos, tuiteros o no, carecen en absoluto de él. Carmena trae la felicidad y la democracia en Metro (no como Aguirre que hubiera traído la desdicha y el totalitarismo en coche oficial), que es como relevar a Zapata de su concejalía, por medio de un “proceso colectivo” (la terminología también anuncia un nuevo tiempo), y poner a otro en su lugar que necesita tanto o más contexto para mantener el equilibrio. El contexto de este modo es bula, privilegio para poder reírse de unas niñas violadas, de otra amputada y de millones de personas torturadas y asesinadas y así: el humor negro. Ha llegado la casta del contexto (ya vienen con las arcas llenas) como culminación del relativismo, donde ella misma decide que es o no lo relativo y más allá: lo verdadero. No hay límite, no hay ofensa, en todo caso ausencia de contexto. El “proceso colectivo” de Zapata ha terminado a pesar del ruido o a propósito de él. Guille, ¡liberad a Guille!,  sigue siendo concejal, como Soto, el empalador, y además es un héroe del pueblo. ¡Viva Zapata! que dimite pero al mismo tiempo se queda como Emiliano, al que no mataron en Morelos porque contaban los campesinos que después se le veía cabalgar por las sierras, como por la Asamblea, montado en su caballo blanco.