Superávit de testosterona

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El primer mandamiento de todas sus tramas es: no te preocupes nos encargaremos de todo. Nadie asume un error. Todos intentan ayudar a los miembros de su banda, que tienen el permiso para hacer lo que quieran, incluso matar por error, locura o venganza.

 

Cuando fijas tu atención en series de tv con superávit de testosterona: Los Soprano, Justified, Ray Donovan, Boardwalk Empire, Sons of Anarchy… te das cuenta que hay mucha violencia, muchas putas, a veces mucho sexo, pero ni hombres ni mujeres felices. Es una conclusión muy clara que hay que establecer desde el principio para profundizar en su estructura, en su ideología. Los rostros de los protagonistas, a medida que avanzan las temporadas, se acaban llenando de tristeza. Sus andares asumen la derrota. El paso del tiempo les recuerda que han perdido toda esperanza de reconquistar su vida. Algunos de ellos llegan a susurrar que quieren dejarlo pero ninguno lo consigue…

 

Resulta muy curiosa la tendencia que tienen los protagonistas de estas series de tv a explotar garitos donde se practica la prostitución de mujeres. Muchas putas acaban siendo sus amiguitas o amantes que cohabitan con las señoras oficiales. Muchas de ellas mueren en encontronazos con la policía, otras bandas y algunas en las propias manos del amante/asesino. Algunos protagonistas deambulan entre la estrecha franja que separa el bien del mal, Ray Donovan. Otros actúan bajo el amparo de la ley, Justified, pero siempre muestran un mundo de violencia, ajustes de cuenta  y machismo extremo.

El primer mandamiento de todas sus tramas es: no te preocupes nos encargaremos de todo. Nadie asume un error. Todos intentan ayudar a los miembros de su banda, que tienen el permiso para hacer lo que quieran, incluso matar por error, locura o venganza. Pueden pisotear los sentimientos y vidas ajenas sin permitirse el más mínimo remordimiento. La justificación siempre es la misma: proteger a los suyos. Ahora, si alguien de otra banda se equivoca o deciden que eres un estorbo en sus planes de expansión económica supone una licencia inmediata a realizar un ajuste de cuentas. 

 

Uno de los momentos más duros que he visto en una serie forma parte de Los Soprano. En el club donde tienen la sede siempre hay mujeres desnudas bailando sobre el mostrador en una barra vertical. Uno de los mafiosos, uno de lo más desagradable, práctica sexo con una chica, su amante fija, en un reservado. La chica le hace una felación mientras otro hombre se entretiene con ella en un interminable y desagradable coito anal. En la siguiente secuencia nos enteramos que la puta está embarazada del mafioso. Ella tiene la absurda esperanza de retirarse y vivir con “su hombre” en un precioso chalet unifamiliar de cualquier zona residencial. El mafioso por supuesto tiene otros planes. En un ataque de ira la mata de una manera cruel y gratuita. El resto de compañeros, encabezados por Tony Soprano, sienten su asesinato, piensan que su compañero está perdiendo los papeles. La entierran con respeto, van a casa, comen o cenan espagueti y vuelven al club como si nunca hubiera pasado nada. Cuando ves este capítulo sientes un deseo casi irrefrenable de  suicidarte… por supuesto no lo haces, te conformas con ir al servicio y vomitar.

 

Otro momentazo está en la serie Justified: una viuda coraje con tres hijos varones reflexiona ante una huérfana de 15 años. “Cariño, lo entenderás cuando seas madre, haces cualquier cosa por proteger a tus hijos, aunque sepas que está mal hecho”. Claro lo que se guarda para sí misma es que la niña es huérfana gracias a ella. El espectador lo sabe; ha visto el asesinato del padre, un asesinato vil, por la espalda y… odias a esa mujer con todas tus fuerzas. En esta serie se ve muy claro que la pobreza y la incultura son una puerta directa al horror, sin apenas posibilidad de reinserción. No hay nada peor para la humanidad que hombres sobrados de testosterona y faltos de cultura.

 

Ray Donnovan es un hombre hermético. Descubres, casi al final de la temporada, que él y sus hermanos sufrieron abusos sexuales siendo niños en la parroquia del barrio, justo cuando acababan de perder a su madre. Su padre es el ejemplo de todo lo que no debe de ser un progenitor: pendenciero, mujeriego, jugador… Pero Donnovan es un hombre fuerte que ha sido capaz de construir una familia. Es padre de dos hijos adolescentes y su mujer es atractiva e interesante. El tiempo empieza a crear fisuras en su matrimonio. La mujer quiere saber más cosas de su profesión, una profesión con un lado oscuro que la obliga a un aislamiento social. Por decirlo de una manera suave, la señora Donnovan es rica pero casi lo tiene que llevar en secreto. El sexo no resuelve las cosas entre ellos como lo hacía en los primeros años de relación. En un momento donde la crisis se agudiza nuestro protagonista se delata con este precioso dialogo: “En el fondo no te importa nada, solo quieres que te folle”. Una pena que la señora Donnovan no sea capaz de levantarse, abandonar el lecho marital y empezar una vida donde ella sea la protagonista y no solo la chica que vive en la jaula dorada que ha diseñado el macho, supuestamente, alfa.

 

Steve Buscemi, Nucky, en Boardwalk Empiere, en la última temporada de la serie llama a su amiguita, una mágnifica y robusta Patricia Arquetti, y le confiesa que quiere dejarlo todo e irse con ella a Cuba. Nucky está harto de su vida, presiente su final y decide intentar adelantarse, pero le detiene la policía cruzando la frontera. Los temas pendientes de los diferentes negocios, garitos y relaciones con sus colaboradores nunca le dejan respirar un poco de paz. Se morirá en una trampa, en un enfrentamiento de bandas, en un tiroteo de con la policía pero no en una cama cubana.

Escritora. Productora. Directora. Guionista. Cine, Series de Tv, deporte, fotografías, música, sentimientos,… una mirada propia y acida sobre la vida, sobre la supervivencia cultural. Una voz profunda que visualiza las emociones, sentimientos y pensamientos difíciles de comunicar, de defender. Abiertos a la colaboración de otras personas cercanas a nuestra asociación, con dificultades en encontrar su propia ventana para comunicarse con el mundo y con los demás.

1 COMENTARIO

  1. He visto todas las series
    He visto todas las series salvo «Ray Donovan», que saco de nuestra biblioteca hoy mismo para ponerme al día, y añadaría a la lista «Copper». Parecen unas series muy populares del momento cuando, como dice Rosa «nadie asume un error»–es en sí nos dice mucho al pensar en el mundo político del presente. La violencia no me da ninguna sorpresa–los conflictos exteriorizados y no censurados. Lo interesante es que los hombres y sus bandas, «que tienen el permiso para hacer lo que quieran», atraen a las mujeres, pero no veo a este tipo de hombre en la sociedad actual ni pasada, así que es el príncipe del cuento de hadas de hoy, una pobre fantasía. Tal vez más destacado en el siglo XXI es, como Rosa, nota, la prostitución de las mujere/las prostitutas–depués de siglos (Cristine de Pizán, Hildegard de Bingen, etc.) seguimos el mismo camino de protagonistas masculinos y las mujeres, pues, van de segundo.

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