Tarjeta Roja: Hellas Hell

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La tarjeta roja «es un documento que se expide en Grecia a los solicitantes de asilo. Se renueva cada seis meses mientras esperan por la tramitación de su solicitud. Con esta tarjeta los solicitantes de asilo pueden permanecer en el país pero no tienen ningún derecho asociado a la protección internacional, como techo, comida, ropa o asistencia sanitaria».

 

El término tarjeta roja es sólo uno de los términos del glosario incluido en la página web en la que puede verse el reportaje multimedia Hellas Hell, sobre los migrantes que tratan entran en Europa a través de Grecia.

El país heleno -país de tránsito para los migrantes que tratan de entrar en Europa- no es precisamente uno de los países europeos más hospitalarios. Junto con España e Italia, Grecia es uno de los países que menos solicitudes de asilo aprueba. No sirve la explicación -coyuntural- de que esos países afrontan una crisis profunda desde 2008: es una tendencia histórica. Las leyes de asilo en vigor, aunque mejorables, no son potencialmente tan restrictivas como indican los datos. El mayor obstáculo lo constituyen los procedimientos burocráticos y judiciales, de una morosidad exasperante -o de una celeridad fulminante, según convenga- y no siempre todo lo garantistas que deberían ser.

 

Las culpas, sin embargo, no deben recaer únicamente en estos tres países meridionales: la UE no ha mostrado la voluntad política ni comprometido los fondos necesarios para evitar que los migrantes –solicitantes o no del derecho de asilo- reciban el trato que reciben.

 

Europa no ha levantado demasiados muros físicos en torno a sus fronteras -con excepción de las vallas en Ceuta y Melilla- pero sí dispone de toda una maraña legal -y policial- difícil de atravesar para los migrantes que tratan de entrar su territorio: Acuerdo de Schengen, Carta Blanca (o carta de expulsión), Dublín II, Frontex…

 

Los jóvenes periodistas Romina Peñate y Gabriel Pecot -con la colaboración técnica de Antonio Rull- nos acercan con su reportaje Hellas Hell (Grecia Infierno) a una realidad, la de los migrantes en Grecia, tan dura como poco conocida. Lo hacen además movidos por la bienaventurada inconsciencia de que quien dedica su tiempo, su dinero y su esfuerzo a documentar hechos que, de otro modo, posiblemente no serían documentados como se merecen. En España, otro de los países de la porosa frontera sur europea, se viven cada día escenas similares en sus fronteras, por no hablar de la intolerable situación que muchos migrantes han de padecer en esos limbos físicos y jurídicos que suponen los Centros de Internamiento de Extranjeros, los CIE. Periódicamente, aparecen noticias informando de los problemas que afectan a esos centros: revultas de los internos, muertes evitables, sentencias judiciales. Son noticias fugaces: lo cotidiano corre mucho más riesgo de convertirse en invisible que lo excepcional.

 

Hellas Hell puede verse gratuitamente. Eso no significa que haya sido gratis su realización. En la página web están disponibles varios medios de pago que el espectador puede aprovechar para realizar una contribución económica. Ofrecen, incluso, la rápida y cómoda posibilidad de hacerles llegar un euro y medio a través de un mensaje de texto enviado con el móvil. Si el reportaje gusta, con esa contribución permitiremos que sus autores puedan embarcarse en otro proyecto informativo: en nuestros días, informarse no puede consistir sólo en acceder a contenidos y acumular datos, debería implicar también cobrar consciencia de cuánto estamos dispuestos a pagar por recibir una determinada información.

 

El reportaje dura 15 minutos. Pueden verlo aquí abajo. Aunque lo mejor sería que lo vieran directamente en Hellas Hell, la página web que los autores han construido con mimo y en la que, además del glosario al que antes se hacía referencia, se ofrecen alguna claves para entender la hospitalidad de Europa y sus consecuencias en las vidas de tantos miles de migrantes.

 

 

 

«Hellas Hell: El infierno de los refugiados en Grecia» from Sinergy Project on Vimeo.