
Las donaciones corporativas a los teatros, que durante mucho tiempo han disminuido debido a los cambios en la atención hacia causas sociales y políticas, se han desplomado en los últimos años. La administración de Donald Trump parece empeñada en recortar cualquier tipo de fondo federal destinado a las artes, y los teatros se están viendo obligados a recurrir con más intensidad al apoyo de fundaciones privadas. Centenares de pequeños teatros a lo largo del país se han visto afectados. Ashfield, un pueblecito del estado de Massachusetts, es el hogar del Double Edge Theatre, un teatro rural que lucha por mantenerse a flote. El Double Edge Theatre abrió sus puertas gracias a Stacy Klein en 1982. Su propósito siempre ha sido entrelazar el teatro con la vida de la comunidad de una forma casi íntima. Situado en lo que en su día fue una granja lechera, el Double Edge ofrece espectáculos durante todo el año, así como un entrenamiento para actores y residencias, charlas, espectáculos comunitarios… Con la situación actual este teatro rural busca apoyo y una apertura de fronteras. SueEllen Kroll, co-fundadora de la Barr Foundation comenta sobre Double Edge que “están trabajando en un cambio de marca para dejar de ser vistos solo como productores de teatro y artes a pensar en sí mismos como un desarrollador económico rural y un agente cívico para la ciudad. Quieren asumir un papel de liderazgo e incluso sembraron un centro de arte y cultura para la comunidad indígena”. En el Double Edge cualquier acto de apoyo es bueno. Estos son sus argumentos: “nos enfrentamos a la disminución del apoyo gubernamental, al cambio de prioridades de las fundaciones y a un clima más amplio en el que la financiación de la cultura es cada vez más frágil. Estas presiones ya han forzado recortes dolorosos en nuestro personal y programación y han reducido al menos un tercio de nuestro presupuesto operativo anual. Los próximos 12 a 24 meses serán críticos”. Aun así, dentro de su innegable fragilidad, el teatro sigue ofreciendo una programación durante todo el año, así como experiencias de residencia y talleres para los más jóvenes. El Double Edge Theatre resiste siendo un ejemplo del teatro rural, definiéndose como un socio vital en el proyecto regional y una gran fuente de empleos. Al menos durante el tiempo que les dejen. Ellos afirman que “el arte es esencial, no prescindible”.
Dónde: Double Edge Theatre, Ashfield, Massachusetts, Estados Unidos
Cuándo: las actividades se celebran a lo largo de todo el año




