Tristán o Roxo

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Méndez Ferrín, autor monolingüe, descartó en su momento la publicación de este texto. Lo rescatamos en fronterad en su doble versión gallega y castellana

 

Una joya guardada en la Biblioteca Penzol

 

       El año 1963 es clave en la historia de Galicia y en el proceso de reafirmación de la lengua gallega. En realidad puede ser denominado como annus mirabilis, porque se producen iniciativas tan destacadas como la segunda etapa de la revista Grial, que desde ese año es fiel a sus lectores cada trimestre. Con anterioridad se habían publicado cuatro números, entre 1951 y 1952, en forma de cuadernos monográficos que con rapidez censuró el régimen fascista imperante en España. Por esta razón, su nueva trayectoria es un símbolo de resistencia y de conocimiento, porque desde el primer número se preocupó por introducir los diferentes aspectos culturales que afectaban a Galicia desde el propio país y desde su lengua. Su publicación se hizo coincidir con el centenario del poemario de Rosalía de Castro Cantares Gallegos, como bien se indica en el primer número. Ese mismo año la Real Academia Galega, por iniciativa de Francisco Fernández del Riego, instauró el Día das Letras Galegas, que se celebra desde esa fecha cada 17 de mayo, coincidiendo con el centenario de la citada publicación rosaliana. En agosto de 1963 se fundó el Partido Socialista Galego (PSG), del que Xosé Manuel Beiras fue una de sus principales figuras.

       Había un resurgir político y cultural en Galicia al que se sumó la loable iniciativa de crear en Vigo la Fundación y Biblioteca Penzol, gracias al esfuerzo y generosidad de Fermín Penzol. Desde ese momento la ciudad olívica posee el mejor fondo bibliográfico sobre Galicia, en donde el investigador puede encontrar primeras ediciones, colecciones completas de periódicos y revistas, diplomas y documentos desde la Edad Media hasta la actualidad, originales, abundante cartografía, dibujos y miles de folios que compilan la historia del siglo XX gallego. La Fundación Penzol estuvo dirigida desde el primer día por Francisco Fernández del Riego, que abandonó su cargo a principios del año 2010. El mismo edificio acoge su impresionante biblioteca y pinacoteca donadas a la ciudad en la que se refugió después de la Guerra civil.

       Una de las joyas de la Biblioteca Francisco Fernández del Riego es el legado personal del galleguista, sus manuscritos, su correspondencia con las principales figuras gallegas del siglo XX, infinidad de información sobre el Partido Galeguista, sobre la editorial Galaxia, de la que fue fundador conjuntamente con Xaime Isla, informes… Estos documentos únicos están guardados con la sensibilidad y la meticulosidad que caracterizan a una de las personalidades más importantes de Galicia. Francisco Fernández del Riego se encargó de guardar todo lo que en un futuro serviría para arrojar luz sobre Galicia, incluso mantuvo en un baúl bajo tierra documentación comprometida que hoy se puede consultar. En una de esas cajas se encuentra el cuento inédito de Xosé Luís Méndez Ferrín, un relato que el autor decidió no introducir en su primer libro publicado en la editorial Galaxia, Percival e outras historias (1958).

       Francisco Fernández del Riego conservó con celo el relato que el joven Ferrín decidió excluir de su obra, lo custodió sabiendo la importancia que podría tener en un futuro, consciente de que el escritor se convertiría en una de las grandes plumas del país, y estaba en lo cierto. X. L. Méndez Ferrín escribió los relatos que se incluyen en el libro entre 1956 y 1957, como se indica en la última página, y muy probablemente también a esta etapa pertenece Tristán o Roxo, título del relato suprimido.

       X. L. Méndez Ferrín dejó en la editorial Galaxia, sobre el escritorio de Francisco Fernández del Riego, quince cuentos mecanografiados para ser publicados en la colección Illa Nova, con la petición de que le hiciese un prólogo que firmó del Riego con su pseudónimo más conocido, Salvador Lorenzana.

       En el momento en que se le envían las pruebas para hacer las oportunas correcciones Ferrín escribe en uno de los folios, el que antecede a este relato, que, si se publica el libro, ese cuento tendría que ser descartado. Con bolígrafo también incluye la dedicatoria:

 

A

Otero Pedrayo e

Ramón Piñeiro

Mestres

 

       El agradecimiento a los miembros de la editorial es evidente en todo momento. Méndez Ferrín era un joven de diecinueve años entusiasmado con publicar en su lengua, la única en la que desde el primer momento se sintió escritor. La apuesta de la editorial fue firme, creyeron en sus posibilidades desde que leyeron su obra, apostaron por su personalidad narrativa fuera de cualquier duda, por su nervio creador, por su maestría y desde el principio hablan de él como el gran escritor que necesita Galicia, el gran escritor en que se convirtió y que sigue siendo.

       Este relato, Tristán o Roxo, fue descartado por su autor por no tener la fuerza necesaria para afrontar una publicación, lo que demuestra el gran sentido crítico de Méndez Ferrín. En el momento en que fue descubierto volvió a leerlo y manifestó la misma opinión que le mereció hace cincuenta años, pero autorizó su publicación.

       X. L. Méndez Ferrín es el gran escritor de las letras gallegas, un autor monolingüe, comprometido con su país, pero además es una persona generosa al permitir publicar un relato que no tiene la calidad de sus creaciones, pero que no le resta un ápice de su categoría como escritor, al contrario, dice mucho de su sensibilidad creativa y de su prurito literario. El relato tal y como lo concibió el autor está reproducido en la revista Grial (185: 84-89) y aparece precedido por un artículo en el que se intentan dar distintas claves que sitúen el cuento en diferentes coordenadas y permitan una lectura más rica en matices. Por esta razón, además de dibujar un marco preliminar en el que se tratan aspectos temporales y situacionales, nos preocupamos de buscar las influencias lectoras del autor en ese momento, así como pequeñas conexiones con su obra y realizamos el estudio de algunos topónimos y antropónimos.

 

 

       A continuación se ofrece la traducción al castellano de Tristán o Roxo, nuevamente gracias a la generosidad de su autor, que así nos lo permitió. En sus líneas el lector encontrará una historia particular de Tristán, que como buen caballero medieval era valiente e inteligente, características que sin ninguna discusión podríamos aplicar a la trayectoria literaria y personal de Méndez Ferrín. 

 

María Dolores Villanueva Gesteira

 

 

* Tristán o Roxo se publicó por primera vez este año en el número 185 de la revista Grial 

 

 

Lea versión en castellano de Tristán el Rojo

 

 

Lea versión en gallego de Tristán o Roxo

 

 


Autor: X.L. Méndez Ferrín