Un golpe de suerte en tiempos de cuarentena; el Orson Welles de “Too much Johnson”

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¡Mi marido!, el grito que desencadena la trama de esta película de 1938 de Orson Welles es el pistoletazo de salida acostumbrado en tantas comedias de enredo. Un golpe de azar me ha llevado a toparme con Too much Johnson mientras navegaba por la red en busca de actuaciones de la actriz Nancy Ford. Azar sobre azar, porque la obra, extraviada durante décadas, apareció fortuitamente en Italia 75 años después de su producción. Restaurada y con abundante documentación explicativa, puede verse ahora en la web de la National Film Preservation Foundation (NFPF).

Too Much Johnson es una película muda en blanco y negro. O más bien tres, destinadas a hacer de prólogo introductorio de los tres actos de la obra de teatro de igual título. Una producción que dirigió un joven Welles de 23 años en el Mercury Theater y que se basa en una obra de teatro francesa, La Plantation Thomassin, de 1891, modificada y retocada a manos de Welles. Modificación que más allá del texto alcanza a su escenificación, en un proyecto fallido que quiso combinar teatro y cine en una forma innovadora de la que, desafortunadamente, no conservamos la totalidad de la imagen.

Pero aunque carecemos de material filmado de la obra de teatro, la película resulta igualmente interesante, no ya por su valor narrativo sino por ofrecer una visión del trabajo de Welles en aquellos años de desbordante creatividad. A menos de dos años de realizar la mítica Ciudadano Kane, Welles había comenzado a usar el Mercury Theater, fundado junto con el productor John Houseman, como base para emitir sus programas de radio. Desde allí narró, también en 1938, la apocalíptica Guerra de los Mundos, y esa actividad radiofónica, de gran éxito artístico y económico, parece ser la responsable de que Welles no acabase la película de Too much Johnson, víctima sin rematar que no llegó a tiempo para el estreno de la obra de teatro.

Recuperada y restaurada en 2014, Too much Johnson está accesible en línea en dos formatos distintos en la web de la NFPF, junto con material filmado de Welles dirigiendo a los actores; en primer lugar está el material encontrado en bruto, que incluye apenas unos minutos editados por Welles y cuya mayor parte son tomas de trabajo, desordenadas y repetidas, de las diversas escenas. Junto a ella se ofrece una nueva versión, editada y montada por el profesor Scott Simmon de la Univ. de California, un especialista que ha incorporado algunos títulos para facilitar el seguimiento de la trama. Esta nueva edición se acompaña de música de pianola al estilo de las películas del cine mudo, en lugar de contar con la original, una pieza compuesta por Paul Bowles, Music for a Farce, que se puede sin embargo escuchar en YouTube.

Combinación de cine mudo y teatro en vivo, la película ofrece en extenso a un Joseph Cotten haciendo malabarismos a lo Harold Lloyd -aunque sin trampa ni cartón- entre tejados, chimeneas y cubiertas de barco. Intento de galán cómico, Cotten se exhibe en un plano a lomos de un caballo blanco, lo que trae a la memoria a otro caballero igualmente seductor, Alberto Sordi en El Jeque Blanco (1952). Es ese el primer largometraje de Federico Fellini, una película igualmente en blanco y negro que combina acción y exotismo en una trama de engaños que también simpatiza con el galán y se mofa del marido vejado. Exotismo en Too much Johnson de una pretendida Cuba en un decorado de palmeras falsas en la costa americana, y exotismo árabe improvisado y de pacotilla en una playa italiana en la obra de Fellini. Aunque lo importante en ambos casos no sea  tanto la veracidad de la imagen como la credibilidad del deseo.

Y donde Welles nos ofrece una comedia sin retrancas, un mero entretenimiento sin mayor pretensión que realizar un juego de habilidad sazonado por el equivoco título de connotaciones sexuales e incluso groseras, Fellini expone toda una colección de prejuicios sociales, sempiterno toque eclesiástico incluido, que acaba por destilar un sabor agridulce. Vale la pena ver las dos películas por su propio interés tanto como para constatar la distancia que separa esos dos mundos. Dos sociedades a ambos lados de la  guerra mundial reflejadas en películas que sirven de estreno de ambos directores en el universo del cine. En una se puede palpar  el entusiasmo de Welles, dejándose llevar por un ditirambo de persecuciones y duelos imposibles, explorando las posibilidades de la cámara que más adelante sabrá explotar hasta el límite, y en la otra se tiene la incipiente sobriedad de Fellini, centrada en mostrar una fantástica y fantasiosa colección de personajes de increíble hechura, dentro de una trama que se aproxima ya al realismo fantástico.

Como propina final se puede también visualizar en el mismo portal de la NFPF una parte del último acto de Voodoo Macbeth, otra producción de teatro de Welles de la misma época. Una obra de 1936 interpretada enteramente por actores afro-americanos y ambientada en el Haití de la revolución del s XVIII, que narra la historia de Henri Christophe, el esclavo que tras deshacerse de Jean Jacques Dessalines, emperador de la isla, se proclamó rey de Haití como Enrique I. Welles adaptó el original de Shakespeare a ese intrincado personaje y su época, el mismo que describe Alejo Carpentier en su novela de 1949, El Reino de este Mundo, y cuya historia termina con el levantamiento de sus propios súbditos. El propio Welles explica en una entrevista de 1975, no exento de orgullo, cómo el estreno fue un escándalo con connotaciones políticas que tuvo que ser protegido por la policía.

Pero eso ya es harina de otro costal…

 

Too much Johnson en la web de la NFPF; https://www.filmpreservation.org/preserved-films/lost-and-found-mercury-theater-films y en YouTube; https://www.youtube.com/watch?v=G8Ode-GJNOs

El Jeque Blanco se puede encontrar en filmin; https://www.filmin.es/pelicula/el-jeque-blanco?origin=searcher&origin-type=unique

Music for a Farce está disponible en; https://www.filmin.es/pelicula/el-jeque-blanco?origin=searcher&origin-type=unique

Voodoo Macbeth también en YouTube; https://www.youtube.com/watch?v=EgKhU9Dgs3g y, con un texto explicativo, en la web de la NFPF; https://www.filmpreservation.org/preserved-films/screening-room/voodoo-macbeth

Orson Welles sobre Voodoo Macbeth; https://www.youtube.com/watch?v=EgKhU9Dgs3g

 

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Teodoro Millán es economista de formación, financiero de profesión y escritor de vocación. Doctor y profesor titular en excedencia, ha desarrollado su carrera en el ámbito académico y de asesoramiento financiero, habiendo promovido proyectos de emprendimiento en medios convencionales y digitales. Su labor docente incluye conferencias, seminarios y programas de master y de doctorado. Ha publicado trabajos de investigación en revistas especializadas internacionales, artículos de opinión económica en El País, Expansión y Cinco Días, y generales en República, Diario Abierto y Ctx. Su interés se centra en la actualidad en las formas de coordinación de 7.500 millones de personas, que a pesar de compartir miles de años de memoria histórica y lenguajes comunes aún discrepan en mucho de lo fundamental. Comenzando por la propia definición de qué es ser persona, que sea el lenguaje y en qué consiste lo fundamental. Aficionado al ensayo y al teatro, declara su admiración por la prosa que escriben los poetas.

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