
El pasado septiembre se inauguró una de las citas artísticas más importantes en la capital de Turquía. La Bienal de Estambul presenta su edición número 18 con los ojos puestos en el genocidio en Gaza. La comisaria de esta edición es la libanesa Christine Tohmé, que comenta: “Palestina padece un genocidio. Esta bienal es un homenaje a quienes perdieron allí sus vidas. Son tiempos oscuros”. La bienal trata de hacer visible aquello que nunca ha sido pronunciado. Bajo el título de The Three-Legged Cat (Gato de tres patas, referente por antonomasia del mundo árabe, para Ángela Molina, crítica de arte en El País, el animal representa “una alegoría analógica de la resistencia humana frente a los abusos de la autoridad”. Las exposiciones que acoge la bienal turca están repletas de metáforas felinas. El recorrido incluye ocho espacios cercanos entre sí donde se puede apreciar el trabajo de medio centenar de artistas, la mayoría de origen árabe. La brasileña Ana Vaz presenta Meteoro: Paris St. Lazare, una trilogía “que describe su alucinación nocturna de la capital francesa basada en la realidad extractiva de occidente”, según señala Molina. Lara Saab, de origen libanés, por su parte, expone ilustraciones botánicas arcaicas de la introducción del agave mexicano en su país natal Líbano. En una bienal dedicada a Palestina era preciso contar con una presencia originaria y testigo del genocidio. Mona Benyamin, recalca Molina, “traduce a una enloquecida sátira televisiva la traumática ocupación de su país”. La edición también cuenta con la participación de dos artistas españolas: Eva Fàbregas y Claudia Pagès.
Dónde: 18th Istanbul Biennial, Estambul, Turquía.
Cuándo: Hasta el 22 de noviembre.




