#5cosas por las que ha merecido la pena estar vivo esta semana (115)

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1.

La instalación de Ludovica Carbotta «Severe DD 01» (2019)

 

 

2.

La entrevista que en 1956 le realiza James Johnson Sweeney a Marcel Duchamp hablando de las 35 obras del artista que atesoraba entonces el Philadelphia Museum of Art.

 

3.

El tema «Enero en Buenos Aires», de Pedro Pastor y los Locos Descalzos.

 

4.

La canción «¿Dónde estabas?», segundo adelanto del ep debut de Rudy Adams.

 

5.

La columna de opinión de Francesc Soler «Librería y turismo no pegan» para The New Barcelona Post sobre el cierre de la librería de la Barceloneta La Garba, aquí.

Un extracto:

«Nada menos turístico que una librería. Un espacio al que no se puede ir con prisas. Un negocio basado en la relación, a menudo de años, entre cliente y librero. Un comercio de palabras que, a la fuerza, debe ser un baluarte en defensa de la cultura, de la lengua, del catalán. En el caso de La Garba, un trabajo heroico que desarrollaba en un terreno particularmente hostil, entre restaurantes, hostales y negocios de alquiler de tablas de surf, donde seguro que es más fácil ser atendido en inglés, francés, italiano o ruso que en la lengua propia del país.

Xevi Noya, librero de La Garba, me cuenta que los negocios enfocados al turismo de sol y playa han empujado el precio de los alquileres comerciales del barrio a unos niveles imposibles para un negocio pequeño como la librería. Por eso, tras dos años de búsqueda de un nuevo emplazamiento con un alquiler más razonable, han acabado por tirar la toalla.

Pero el cierre de La Garba no se explica solamente porque los alquileres en la Barceloneta estén por las nubes. El librero explica que estos últimos días de apertura “ha entrado gente del barrio a lamentarse por el cierre, algunos de los cuales no habían puesto los pies en la librería en estos casi cinco años en los que ha sido gestionada por una asociación del barrio”. En este sentido, Xevi concluye: “Choca bastante esta militancia de barrio cuando se apaga un referente. ¿Estas voces que ahora lloran, no todas, dónde han estado todo este tiempo?”. Pues imagino que estaban en el mismo lugar que los cientos de barceloneses que hace dos días lamentaban con grandes aspavientos el cierre del cine Comedia, a pesar de que llevasen años sin pisar ninguna sala de proyección»