De mi Diario : Semana 24 / 2011

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Camino de Holanda, 12.6.

Lo que Vincent siempre quiso saber acerca del sexo y su mamá se lo explicó. Me lo cuenta Diny en el tranvía 16, yendo de camino a la estación central. Resulta que Vincent le preguntó a Angie que cómo era eso de que los bebés crecían en las barrigas de sus mamás. Y Angie le dijo lo de que los varones tienen un Pimmel y las hembras una Scheide, y que cuando son mayores y se enamoran, una manera de demostrarse el amor es introducir aquél en esta, y como consecuencia de ello a los nueve meses el bebé se ha desarrollado en la guata de la hembra, y nace. A lo que Vincent repuso que no quería que ellos (su papá y su mamá) volvieran a hacer tal cosa, porque él no desea tener hermanos. Grande, Vincent Cojo, ergo sum.

 

Empiezo a leer en el tren Solo en Berlín, la traducción española de la última novela de Hans Fallada, Jeder stirbt für sich allein. Pena que nada más me traje la traducción, porque a veces se me hace cuesta arriba entender, y sólo lo consigo retraduciendo mentalmente al alemán lo que leo en español. Por ejemplo, “Aguardar y tomarse un té”, esto es: “Abwarten und Tee trinken”, es decir, lo que en español de España diríamos “Paciencia y barajar”. O hablando de un viejo amigo, añadir “un amigo del deporte”, o sea: “ein Sportfreund”, esto es, lo que en Francia se diría “copain”, en España “compadre”, en México “cuate”, en Venezuela “pana”, en Colombia “parcero”, en Cuba “mi socio”¡Amigo del deporte!Ay

 

Beek de Montferland (Países Bajos), 12.6.

El clan al completo en la fiesta de los 65 años de Harry, el hermano varón mayor de los once Hansen, nacido a continuación de la quinta hembra. En el jardín de la casa de Harry & Thea (quienes creo que, además, cumplen 40 años de casados), un sol de los de justicia. Pero de vez en vez se esconde tras unas nubes de algodón esponjoso y esos momentos de sombra permiten soportar los otros. La atmósfera es un poco la del cuento “The Garden Party”, de Katherine Mansfield, y así se lo digo a Willy. Willy y yo hemos hecho rancho aparte para hablar del final de la traducción de la poesía completa de Borges al neerlandés, bajo la dirección editorial de Willy. Acaba de regresar ahora una semana encerrado en clausura con los traductores, en un pueblito de Mallorca, para darle el último repaso a los textos antes de mandarlos a la imprenta. Dos palabras insalvables se quedaron por el camino, “trama” y “singladura”, que no hay manera de verterlas al neerlandés abarcando el campo semántico que tienen en Borges.

 

Weiß/Colonia, 13.6, primera hora del día

En la programación de la noche del domingo, la tele alemana ofreció uno tras otro, en canales distintos, capítulos de las sagas de Lynley, Wallander y Gently. Regresamos de Beek a tiempo para que pudiese ver los dos últimos, y la última serie de Lynley de todos modos la repetirán a partir de la semana que viene, en el canal donde acaba de terminar la también última serie de Gently. Esta es una de las que más me gusta, sobre todo por el ambiente, en la Inglaterra de los años 60, en Newcastle, la pura provincia, nada de Londres o Manchester. Ya sólo ver los autos de aquellos tiempos (todos sacados de museos para la filmación de la serie) es un lujo para los ojos, y eso que no soy un entendido en la materia: pero sí sé ver la belleza donde se muestra.

 

Weiß/Colonia, 13.6. (1)

Las pequeñas tragedias que nos cuentan las esquelas familiares. Como esta que leo con el desayuno, en el diario: «¡Tenemos la gran dicha de alegrarnos por el crecimiento de nuestra familia!  El 25 de mayo 2011, a las 11.16 y 11.17 nacieron dos muchachitas maravillosas: Aurelia Cleff (2400 g, 50.5 cm) y Florentina Cleff (2535 g, 48 cm). Aurelia pudo marcharse a casa el 8 de junio 2011, con sus padres Anke y Marcus, y sus hermanos Octavia y Quintus. ¡Florentina brillará para ella desde el cielo y permanecerá para siempre en nuestros corazones!  Ulrike y Silke Therhaag en nombre de toda la familia». Me recorre la espina dorsal un estremecimiento leyendo estas líneas. Este sí que es un auténtico microrrelato, y no esas babosadas sofisticadísimas que no pasan de ser puras pajas mentales y a las que han convertido ya –casi manu militari– en dizque un nuevo género literario. Ay.

 

Weiß/Colonia, 13.6. (2)

Lunes de Pentecostés, festivo en este país. Vamos a casa de Chico para celebrar el cumple de Vincent, que fue el 11, pero ellos andaban entonces por el sur de Alemania. Están también los abuelos maternos, Bea & Wolfi, y la madrina, Heike, y todos los Bada-Hansen en pleno. Paso mucho tiempo con Henri sentado en mi regazo. Y Paul y Oskar me han traído su regalo, que todavía no me habían podido entregar, la Pequeña Guía de la Ópera, de Loriot, una obra maestra del humorismo alemán. Me río como la primera vez que la leí: «Carmen : En esta ópera, el sargento español Don José sacrifica su carrera militar y sus derechos adquiridos a una pensión de retiro, por Carmen, una dama de la manufactura de tabaco, de muy dudosa reputación y con cierta propensión al cambio de pareja. Es un caso muy interesante, hasta para no fumadores, en el marco del peligro mundial que la mujer significa para el hombre». O bien: «Fausto : Esta ópera cuenta la historia del Dr. Fausto –viejo, aunque con un buen lifting–, quien vende su alma al diablo a cambio de una segunda juventud al lado de una quinceañera. Los ancianos que al llegarles la jubilación aguardan un renacer de su vieja fiebre cinegético-érotica, pueden creerme que están obligados a un pacto con el diablo (o a tomar píldoras ad hoc). Goethe, uno de los pocos autores que hasta ahora no ganaron un solo premio literario, se ocupó del mismo tema en una versión pocas veces puesta en escena, gárrula y sin música».

 

Weiß/Colonia, 13.6. (3)

Chico me habló de la peli Piratas, de Polanski, con Walter Mattau, y me mostró el DVD. Leo en el texto de la carátula que se trata de un pirata y su cadete (vamos, como si el filibusterismo se aprendiese en una Academia militar), que a lo largo de la peli conocen a ¡¡¡«la sobrina de un Lord español»!!!  Si la peli responde al texto de la carátula, mejor apaga y vámonos.

 

Weiß/Colonia, 14.6. (1)

Oskar en casa, se vino derecho de la escuela acá. No quiere que le cocine pasta, no tiene hambre, sólo quiere comer una tostada, pero resulta que nada más quedan dos rebanadas de pan que no es de molde y que, además, por mor del inesperado calor, ya se dañaron. Dice que si le puedo cocer un huevo. Y sí, le ofrezco un huevo en copa, a ver si logro arrimarle algún refinamiento gastronómico, sobre todo pensando que nuestros egg coddlers de Royal Worcester son una preciosidad de las que se meten por los ojos abriendo al apetito nada más verlas. Pero trabajos de amor perdidos. Mis nietos se niegan a la cultura culinaria. Banausen! [=¡Filisteos!]

 

Weiß/Colonia, 14.6. (2)

Alineo en el atril, entre el teclado y el monitor, las fichas de mis relecturas de Sabato. Y a mi derecha se apilan sus obras completas. Estoy a sólo quince días de la conferencia. Es hora de empezar a escribir el texto. Ensayo in mente la primera frase: «Decir que si uno se mete entre pecho y espalda la relectura de más de 2.500 páginas de Sabato, al cabo de las primeras 500 está deseando empezar a ver la luz al final del túnel, casi puede interpretarse como un chiste malo o un juego de palabras sin gracia alguna. Pero no por ello deja de ser cierto». O más bien: «Sé que puede parecer absurdo, pero de existir la posibilidad jurídica de la autoacusación por plagio, el Sabato de El escritor y sus fantasmas podría haber denunciado al Sabato de Hombres y engranajes, y el Sabato de Hombres y engranajes podría haber denunciado al Sabato de Uno y el Universo». O quizás: «Mi ejemplar de Sobre héroes y tumbas está identificado en la página del título con mi firma y una fecha: Buenos Aires, enero 1967. Y en la página siguiente, arriba a la derecha, campean tres líneas que parecen regueros de hormigas y donde puede descifrarse el siguiente texto: “Para Ricardo Bada / con toda simpatía / Ernesto Sabato”». Recuerdo todavía la frase con que se despidió de mí aquel día de marzo de 1974, la única ocasión en que pasamos un rato conversando, en Bonn: «No deje que lo eche a perder el periodismo». Consejo vano.

 

Weiß/Colonia, 15.6.                                

Eclipse total de luna visible en la ecúmene toda con excepción de Weiß, una cagada de mosca en el mapa de Alemania, al sur de Colonia, en un recodo del Rhin sobre cuya vertical se han ido reuniendo, para joder la marrana, todas las remilputísimas nubes que andaban “haciendo la vía láctea” en esta noche de plenilunio rojo. Las requetemilputas que las recontramilparieron.

 

Weiß/Colonia, 16.6., primera hora de la noche

Héctor, en su cuenta Twitter, se plantea un problema aritmético que dice así: «Si los hombres son más promiscuos que las mujeres, pero se acuestan siempre con mujeres, se acuestan lo mismo. No me dan las cuentas». Y Diego Mesa, ¡oh manes de Pitágoras!, le retruca que si en un pueblo habitado por once personas, diez de ellas son mujeres y se acuestan con el único hombre, él es más promiscuo, pero el número de polvos es igual. Quod erat demonstrandum.

 

Weiß/Colonia, 16.6. (1)

Invitados a almorzar Carlitos y yo en casa de Lukas & Oliver. Les llevo chocolatinas a los niños y un vino Dôle del Valais, un San Joder del 2006, a los padres. Mucho le encarezco a Lukas que conserve luego la etiqueta de la botella, por si acaso un día se lanza al mercado un vino Santa Manuela, para que pueda hacer doblete con ella. ¿Quién sería ese San Joder?  Sea como fuere, los garbanzos del potaje de Lukas son como para pedir reenganche, y es lo que hago, recupero mi infancia garbancera mientras platicamos acerca de las emigraciones atípicas, como la de los alemanes (suabos) que repoblaron Andalucía en el XVIII, o aquella de los soldados españoles que se quedaron en tierras de Dinamarca a comienzos del XIX. ¿Y qué decir de los suizos que huyendo de la pobreza fueron a dar con sus huesos en la Santa María de Onetti? Esos sí que se jodieron para toda su puta vida.

 

Weiß/Colonia, 17.6., primera hora de la noche

In re conferencia sobre Sabato en San Sebastián, me tracé el propósito de que del martes al domingo tenía que pergeñar al menos 6.000 espacios por día, para alcanzar el 19 los 36.000 que equivalen a los 40’ programados para el acto, de manera que pueda disponer luego de una semana completa para afinar, lijar, cepillar y desbastar el texto. Y como en materia de disciplina puedo ser muy estricto conmigo mismo, entre martes, miércoles y jueves ya he llegado casi a los 20.000 espacios. Repaso el texto antes de cerrar el quiosco y me quedo con este camafeo: «[No] creo que se diera cuenta [Sabato] del curioso juego de palabras que le salió, seguramente sin querer, cuando escribió lo de que “el judío tortura la lógica: la presenta de atrás, desde abajo, en diagonal o, más probablemente, según algún complicado arabesco”. Un judío pensando en arabescos es toda una paradoja, y sin duda una obra maestra de la comicidad involuntaria».

 

Weiß/Colonia, 17.6.

Hace un par de días tuvimos una tormenta con aguaceros tropicales y abundante luminotecnia celeste. La tempestad se despidió con un rayo que cayó tan cerca que iluminó nuestra casa por dentro como si fuera un plató de cine y oímos el silbido del relámpago y casi sin solución de continuidad un trueno especialmente concebido para rompernos los tímpanos. Hoy nos llama la señora Perić, nuestra vecina casada con un ex colega mío serbio, para pedirnos el favor de que le echemos una ojeada de vez en cuando a la casa y el jardín, se van de vacaciones por un par de semanas. Y platicando ella con Diny nos enteramos de que ese rayo cayó tan cerca tan cerca de nuestra casa que lo hizo en la de ellos y a pesar del pararrayos dejó fuera de combate toda la instalación eléctrica, con el consiguiente desastre en materia de heladera, tele, lavarropas y, ay, computadora. La próxima vez que haya una tormenta con aparato eléctrico, como dicen los meteorólogos, lo primero que haré será desconectar la compu. Si perdiese mis archivos, una de dos, o enloquezco o me suicido. O ambas cosas, por qué no, puestos ya a la labor.

 

Weiß/Colonia, 18.6. (1)

Pepe Oliver me mandó días atrás una invitación para un festival de poesía en su pueblito de la Selva Negra, en Hausach. Hoy, repasando todo el material, encuentro un poema nonsense que me encanta, del suizo Ralph Dutli, y me arriesgo a traducirlo: «A una vieja camisa / se le metió en la cabeza / dirigir la palabra al tribunal / pero una cereza / se le plantó delante / para insultarla. / De no ser por una vieja cuchara / que recobró el resuello / y traía un vivero de peces / toda el agua del Támesis se habría / escurrido en una canasta». Y es que la musa de los límericks me tiene bien agarrado de una noble parte doble de mi jiúman body: «Aunque nunca ha vivido en San Isidro, / ni tampoco voló jamás en hidro, / ya sabe la Lectora / que el límerick de ahora / no pué’ rimar con Pedro y sí con Pidro». Viva el nonsense, carajo.

 

Weiß/Colonia, 18.6. (2)

Certero lo que dice Vicente Luis Mora en su cuenta Twitter: «El spanglish es como el rostro de Bowie, con un ojo de cada color, como el Amazonas al mezclarse con el río Negro». Me siento tentado a regalarle este trino: «Que se mueran los puristas, pero de muerte lenta y dolorosa: de una úlcera en la sintaxis».

 

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2 COMENTARIOS

  1. Si tuviera que elegir me

    Si tuviera que elegir me quedo con los fenómenos meteorológicos y sus consecuencias: nubes contra el eclipse, rayos impresionantes quemando los aparatos eléctricos de una casa… Por suerte no tengo que escoger y difruto el Diario completo: qué maravilla

  2. El Vincent es todo un

    El Vincent es todo un egoista…

    Ese vino San Joder tiene que ser una cosecha del carajo. Claro; dependiendo de donde(que región) provenga. Aquí por ejemplo sería prohibido para niños; por lo jodones que son por naturaleza. Ahora que para jodelones de otras latitudes tendría connotaciones afrodisiacas. ¡Chin-chin!

    A mi ya me pasó:Un rayo que por poco derrumba el techo del edificio de apartamentos, me quemó la tarjeta de vídeo del CP y un televisor de 29 pulgadas(los tenía conectados con un cable RCA viendo unas fotos)

    Los puristas; vieras los de aquí, morirán con una coma y tres puntos atravezados en sus gargantas y una virgulilla ensartada en el jopo…¡Amén!

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