De mi Diario : Semana 40 / 2021

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Weiß/Colonia, 26.9. 

1:45 am : Alcancé a ver el último tercio de La dama de hierro, y una vez más admiro la versatilidad de Meryl Streep. Tengo que ver la peli entera, también porque la Thatcher nunca fue santa de mi devoción, y creo sentir que tampoco de la de MS, pero lo disimula de un modo admirable.

​Ana Bolena me escribe desde (supongo) su retiro en el Eifel: «Es un placer leerte todos los domingos. Espíritus como el tuyo sobrepasan épocas como la nuestra». Le contesto que es un piropo inesperado y le puntualizo: «No sé en qué consistirán esos espíritus como el mío, pero lo de sobrepasar épocas se lo dejo a los gigantes de la historia. Los liliputienses con algún sentido de la responsabilidad, como aquí tu  negro, no alimentamos tales sueños, ni siquiera usando las botas de siete leguas».

Elecciones federales en Alemania. La pregunta clave es si alguien puede colmar (o por lo menos tapar) el vacío que va a dejar Angela Merkel después de 16 años en la cancillería, siendo allí la primera mujer y. por si fuera poco, la primera procedente de la RDA. Le escribo a Héctor: «Buenísima tu columna dedicada a mamá Merkel, como cariñosamente la llamamos quienes la queremos y sabemos lo que vamos a perder con ella cuando se vaya de la cancillería. Te pongo dos ejemplos de tuits alemanes de por estos días, protagonizados por Laschet, sucesor de AM como jefe del partido cristiano demócrata y candidato a sucederla también en la cancillería. Primero este: « ̶ Señor Laschet, ¿qué cargas nos esperan a los ciudadanos?   ̶ ¿Yo le parezco poco?» Y después este: «¡¡Por favor!! ¡¡En serio!! ¿No tenemos alguna Caja de Ahorros de la que Laschet pueda hacerse cargo? Abriría una cuenta allí. ¡Me sacrifico!» Espero de todo corazón que los socialdemócratas y los verdes barran en las urnas, como lo hicieron en 1998, pero los primeros resultados los tendremos recién a las 6 pm, faltan todavía cuatro horas».

Estuve viendo una vez más The Untouchables [Los intocables en español, y absurdamente Los insobornables en otros países, entre ellos Alemania; ¿no es así que cuando matan al primero de ellos, los asesinos dejan un graffito bastante explícito: TOUCHABLE?] Esta epopeya de bolsillo, de Brian de Palma con la colaboración de Ennio Morricone, creo que nunca pasará de moda. Sí en cambio las personas a imagen y semejanza de las del grupo de Eliot Ness, mientras que los Al Capones siguen proliferando ya hasta en altas esferas gubernamentales.

Weiß/Colonia, 27.9.

2:30 am : Después de ver un nuevo episodio de la serie neocelandesa Detectives en Auckland, esta vez no me perdí el del comisario Beck donde Gunvald se medioenamora de la viuda de la víctima. Luego, una última mirada a los resultados todavía no definitivos de las elecciones, y en la esperanza de que se confirmen las expectativas que ya apuntan, a dormir se ha dicho.

En Colonia los verdes y los rojos fueron una máquina aplanadora que ha dejado a los negros (la democracia cristiana, ese oxímoron) del tamaño de Pulgarcito. Y a nivel federal es el peor resultado obtenido en los 73 años de historia de la República. Pienso en Italia y en la antaño todopoderosa Democracia Cristiana, que desapareció de un día para el otro, como por ensalmo, y sin que nadie la añore ni menos la llore.

Hoy un nuevo cumpleaños de Rebeca, 54 años ya. Recuerdo casi como un documental la madrugada del día en que nació, en nuestro dormitorio con balcones a las calles Rábida y Berdigón. Durante el día fue un continuo chorro de visitas, no quedó miembro de la familia Bada que no se acercara a casa para felicitarnos. Hasta Meli, de cinco años, acudió a ver a su sucesora como benjamina del clan.

BTN lee un viejo artículo mío y me propone sustituir el primer verso de mi primera aproximación a un breve poema alemán por “Me empeñé en que me dejaran”, y me dice que cree que el verso queda bien de métrica. (9 sílabas,  como el original, trocaico). Aparte de que su argumentación no me convence, ya que yo mismo deseché esa primera aproximación por otra más “pegada” al original alemán, de todos modo le contesto: «”Me empeñé en que me dejaran” no son 9 sílabas sino nada más que 8, por los dos encabalgamientos de “empeñé”, por delante y por detrás, como encabalgan a la protagonista de Crónica de la intervención, de Juan García Ponce, en las dos primeras páginas de la novela, un clásico de la literatura mexicana». Y una novela extraordinaria, de las mejores que he leído en nuestro idioma.

Weiß/Colonia, 28.9.

1:35 am : Acabo de ver la Carmen (1918) de Ernst Lubitsch con Pola Negri, una copia restaurada por la Fundación Murnau. La peli se estrenó dos días antes de que Guillermo II abdicase y así terminara la I.ª guerra mundial, y Pola Negri no asistió al estreno para no arriesgar su precioso pellejo en el tiroteo entre los huelguistas y las tropas aún adictas al Káiser. En los decorados aparecen bien escritos en español Fábrica de Tabaco y Plaza de Toros, pero luego aparece una Niveria en vez de Vinería. No es de lo mejor de Lubitsch, aunque no falta “the Lubitsch touch”, del que hablaba Billy Wilder; en la primera escena José llega a su casa de Navarra, donde le esperan su madre y su prometida, entran a un cuarto en cuya pared frontal hay un crucifijo grande como la ½ de los de tamaño natural en las iglesias, y cuando se queda solo, José desperezándose en primer plano es una parodia del crucificado a sus espaldas. Pero el resto es muy soso, casi no parece Lubitsch, aunque la restauración es una maravilla desde el punto de vista técnico. Mientras la veía pensé que Lubitsch, quien conocía bien su propio valor, debe haberse sentido entusiasmado con el cine sonoro, apostaría mi única corbata de Armani a que dijo: «Si soy capaz de tanto con el mudo, ¿de qué no seré capaz con uno parlante y donde la música salga de la pantalla junto con la imagen, y no de un piano cualquiera al pie del proscenio?»

Hoy, en La Modicana, Ulli encarga ravioles con trufas y jamón de Parma, Diny su lasaña, Carlitos un carpaccio con rúcola y queso parmesano, y yo spaghettis à la marinera, con mucho pescado y no poco marisco. Hablamos de la Carmen de Lubitsch, nos cuenta Ulli que se durmió a la mitad, y le aseguro que no tiene que lamentarlo, no se perdió nada memorable. Y hasta me parece un poco sacrílego decir esto de una peli del autor de Ninotschka, Ser o no ser, La tienda de la esquina [en España se tituló El bazar de las sorpresas y es la falsilla que la gran Nora Ephron usó para rodar Tienes un email]

Weiß/Colonia, 29.9.

1:30 am : Empecé esta tarde a leer la novela de Huxley, esa Danza de sátiros, la única que no conocía de él hasta ahora, yo, que tengo toda su obra narrativa y besaba mentalmente sus pasos por la literatusfera. Pero es que, por las razones que sea, Antic Bay no se tradujo al español hasta 1981, y al alemán hasta más tarde, 1983. Ahora, al leer a Huxley por primera vez en tedesco, me doy cuenta de que no puedo leerlo como lo hice entre 1955 y 1960, desenfrenadamente. Ya mis relecturas de Contrapunto, de Viejo muere el cisne, de Ese mundo feliz, acá, en los años 70s y 80s, fueron mucho más reposadas. A Danzas de sátiros le voy a dedicar un par de días, me la administraré «a pequeñas diócesis» (© by El Espasa).

Estupenda documentación sobre el proceso a Flaubert en 1857, cuando se intentó prohibir que Madame Bovary apareciese como libro (ya se había publicado por entregas en La Revue de Paris). El documental aporta testimonios de Nathalie Sarraute, Julian Barnes, Vargas Llosa, Jean Renoir, y muestra citas de algunas de las versiones cinematográficas de Madame Bovary, pero sobre todo de la  argentina de 1947 con Mecha Ortiz como Ema [sic]. También se cita varias veces la versión de Vincente Minnelli (1949) donde James Mason actúa en el papel de Flaubert, autodefendiéndose en el proceso a su novela, un inesperado giro en la construcción del guion y que, por desgracia, no podemos gozar a cabalidad: mi dilecta amiga Miss Hortensia Google no encuentra la peli completa, sólo su rememoración por Minnelli: merece ser vista porque incluye casi íntegra la escena del vals, que es la clave de su Madame Bovary.

Weiß/Colonia, 30.9.

A Diny, por ser tan buena clienta del ReWe de nuestro pueblo, le ofrecieron gratis, como prueba, un nuevo servicio que ofrecen: desparasitar de ácaros el colchón de la cama del dormitorio principal. El desparasitador que lo desparasitare llegó puntual a la 1:30 pm y llevó a cabo su tarea de manera impecable, y al despedirse se quedó parado en el corredor delante de la foto aérea king size, de Rodri, del monumento en la Punta del Cebo, quiso saber qué era, se lo expliqué, y luego le mostré la bufanda del Recreativo y también le expliqué de qué se trataba, y el buen hombre se marchó admirado de que Troglodia fuese tan importante en la historia del descubrimiento de América y ­la del fútbol español. Lo que no le dije es la categoría abisal en la que milita ese al que llamo el Aflictivo de Huelva.

Visita pecuniaria de Oskar (espero que no me crea su seguro de vida en sentido literal), y esta vez lo hace trayendo la carne para que se la cocine Diny, un paso adelante en el proceso de socialización. Según él, está metido en la tramitación legal de un grupo de música rap con el que cree percibir unos ingresos que le garanticen una vida independiente. Como soy de un natural escéptico, y a pesar de que se lo deseo de todo corazón, no puedo sino pensar en la irredimible inocencia de la juventud. La europea occidental de ahora nunca ha pasado hambre. Eso explica la mar de cosas.

Hispanoparlantes y germanoparlantes tenemos en común este refrán: “Der Mensch ist das einzige Geschöpf, das zweimal über denselben Stein stolpert [El ser humano es la única criatura que tropieza dos veces en la misma piedra]”. Partiendo de esa idea, el artista alemán Gunter Demnig creó la iniciativa Stolpersteine [=Piedras para tropezar] con las que recordar el destino de las víctimas del nazismo. Wikipedia las define así: «Son cubos de cemento de 10x10x10 cm que, en la parte superior, llevan incrustada una placa de latón de 10×10 cm, donde se encuentran grabados los datos esenciales de la persona que se rememora. Son colocados en aceras, haciendo el hueco necesario para recibirlos y encementarlos, formando ya parte de ellas y quedando su superficie superior casi al ras del suelo, sólo sobrepasado por el leve espesor de la placa metálica. Este resalte sobre el nivel del suelo podría ser, tal como ocurre en la colocación de adoquines y baldosas, motivo para ocasionar un tropiezo al caminante. En esto se basa su nombre. Pero lo que se pretende es que la persona, al percibir el resalte en el camino, se detenga y se incline para leer lo escrito en la placa. Esta inclinación podría equivaler a un gesto de respeto por la persona que se recuerda». Hoy, en el KStAnz he encontrado la foto de una de ellas, que recuerda a Hans Abraham Ochs, nacido como yo un 10 de junio, pero en 1928, y que «fue golpeado a los ocho años por un grupo de miembros de las Juventudes Hitlerianas en el Römerpark de Colonia, porque uno de ellos se sintió provocado por el “semijudío”. Murió poco después como consecuencia, según el certificado de defunción, de una peritonitis». Me ha traído al recuerdo el artículo que publiqué hace años en La Jornada, sobre la complicidad implícita de gran parte del pueblo alemán en la vesania del Reich milenario que sólo alcanzó a durar doce años.

Weiß/Colonia, 1.10.

0:40 am : Mi invencible antipatía hacia Buñuel, ese burgués que pasó la vida autodisculpándose de serlo con pelis dizque antiburguesas y que no pasan de pueril anarquismo, casi me hizo perderme en el canal Arte la peli mexicana Buñuel en el laberinto de las tortugas, basada en una novela gráfica de Fermín Solís y dirigida por Salvador Simó. Es una mezcla fascinante y hasta prodigiosa de dibujos animados y de secuencias de Las Hurdes, y cuenta la historia de cómo se fraguó la filmación de ese documental de 30’ que es una verdadera piedra miliar en la historia del cine (no me duelen prendas, para mí es lo mejor de Buñuel, y al que le pique, como decía mi abuela Remedios, que se arrasque). Lo más interesante para mí, buscando materiales en los archivos de Miss Hortensia Google, ha sido descubrir que la producción se financió con dinero del Gordo de la lotería de Navidad de 1932, siendo así que uno de los premiados fue Ramón Acín, quien invirtió su ganancia en la peli. Los franquistas lo fusilaron en las tapias del cementerio de Huesca el 6 de agosto de 1936, y a su esposa diecisiete días después. Tal fue el trágico epílogo de Las Hurdes.

En el suplemento literario mensual del KstAnz, como siempre un poema a toda página, esta vez de la lírica albanesa Luljeta Lleshanaku. Es la primera vez que leo un poema de ese idioma; prosa en albanés, traducida, claro está, sí que he leído bastante, en las novelas de Ismail Kadaré (¿también él se morirá sin recibir del Nobel? Ay). De este poema me seduce mucho el final, donde habla de su madre y dice: «Es un pequeño acerico, / domina a las mil maravillas el arte de la sumisión y / se esfuerza por enseñármelo a mí también, / y a mi hermana, / tres muñecas matrioskas, dispuestas por orden de tamaño, / yo soy la última, / aquella que ya no se puede desmontar». De esas muñecas rusas tuvimos alguna vez una que nos regaló no sé quién, pero hace años que no la veo más en esta casa.

Casi todo el día invertido en limpieza de fondos, como se dice en el lenguaje marítimo, para limpiar las costas de algas y parásitos, en mi caso el lastre de los archivos obsoletos. Primer mandamiento del usuario de una compu: No despilfarrarás tus gigabytes.

Weiß/Colonia, 2.10.

1:50 am : Vi la secuela de Monsieur Claude, ese pobre francés clase media alta cuyas cuatro hijas se le casaron, respectivamente, con un judío, un árabe, un chino y un marfileño (así se llaman, según EL diccionario, los habitantes de Costa de Marfil). La peli comienza al regreso del viaje que monsieur y madame Claude hicieron a los países de origen de sus yernos, y está constelada de observaciones tan políticamente incorrectas que sólo por ellas vale la pena verla.

Pia & Chico en casa, llegaron a las 18:20 y se acaban de ir, son las 22:35. Diny había guisado lo que ellos le pidieron, un fabuloso chile con carne, regado con un excelente Cabernet–Sauvignon, menos Chico, que tiene que conducir de vuelta. Y una larga conversación sobre historia familiar, de la que Pia no conocía nada en absoluto. Quedó impresionadísima con la imagen de mi padre que le transmití con toda la calidez con que lo recuerdo y lo añoro. También hablamos bastante de nuestros dos viajes a la Argentina, y del énfasis con que hablan muchos españoles, que parece que les hubiesen metido un palo en el culo (aquí Pia se rio con ganas), de Mercedes en Aljaraque y de Theo en Rotterdam, y del excelente comienzo de temporada del 1. FC Kölle. Lo que más me impresionó es que Diny les confesara su dolencia congénita, significa que Pia le ha ganado el corazón, y eso me alegra tanto por Pia como por Diny.

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