El asombro ante lo ajeno: ‘Hanami’, de Cristina Rascón, y el metro de Tokio, de Nobuyoshi Araki

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“Por fin un lugar con silencio occidental, sin rigurosa perfección, con la calidez del murmullo y el hojear de periódicos”. Así comienza el cuento ‘Senil casualidad’, de la escritora, traductora y economista mexicana Cristina Rascón Castro, cuya prosa de trazo firme “encuentra en ciertos valores orientales sus detonantes de belleza”, tal y como se describe en la contracubierta de su libro Hanami, formado por ocho cuentos y publicado por el Fondo Editorial Tierra Adentro.

 

Conocí la obra de Cristina Rascón durante un viaje a México en el año 2010 y desde el primer momento me pareció profundamente precisa y emocionante, en especial su mencionada colección de cuentos que “pone a dialogar la identidad del extranjero con el Japón actual”(cito de nuevo el texto de la contracubierta). En este sentido, desde el punto de vista occidental suele decirse que una de las características más destacadas de la cultura japonesa es que cada sentimiento tiene su momento y su lugar. También que para los japoneses existe una marcada diferencia entre las cosas serias (el mundo laboral y el familiar) y los placeres carnales. Ambos son importantes, pero no se mezclan. Y no olvidemos el amor y la dedicación que sienten hacia los pequeños detalles.

 

Para que se hagan una idea de lo que significa ser japonés y vivir en Japón, imaginen que durante su jornada laboral no se les permitiera expresar ningún sentimiento más allá de los asociados al compañerismo, el respeto, la admiración y la humildad profesional. Y que durante el breve paréntesis para almorzar su mente estuviera dominada por el miedo a la humillación de no hacer perfectamente el proyecto que tienen que entregar por la tarde. Entonces termina su jornada y el único período de relax es el trayecto en tren hacia el domicilio familiar donde un sistema jerárquico de valores, posiblemente igual o superior en rigidez al del trabajo, se encargará de que cada emoción aparezca en su momento y cada persona asuma las responsabilidades de acuerdo a su estatus familiar.

 

Hablando de trayectos en tren, otra forma de intentar conectar con el pueblo nipón a través del arte podría ser la maravillosa serie de fotografías Metro, del japonés Nobuyoshi Araki. La mirada de un hombre que durante diez años hizo fotos en el metro camino de la oficina. Como él mismo dice: “Es fascinante ver como se planta la gente delante de ti y hace una representación de su vida. Llámese vida o retratismo todo está ahí, en esas imágenes”.

 

Podríamos decir que estos dos artistas tienen en común el asombro por lo ajeno: los textos de trazo definido de Cristina Rascón y las fotografías de conexión con la gente de Nobuyoshi Araki. En ellas encuentro representados muchos sentimientos concretos y algunos momentos experimentados durante mi estancia en Japón. Dos artistas cuya obra conocí de forma muy diferente y cuyo trabajo en ocasiones puede hacernos recordar ciertas obras de otros grandes creadores, como las del pintor estadounidense Edward Hopper o los textos francos y sensibles de Sam Shepard. ¿Cómo es posible que artistas de contextos tan diferentes puedan tener a veces tanto en común?

 

Sin razón aparente se me viene a la cabeza el libro Las relaciones entre el yo y el inconsciente, de Carl Gustav Jung. Es obvio que dicha obra no trata sobre arte ni sobre japonismo, aunque sí sobre las relaciones entre el individuo y la psique colectiva, tema que se me antoja de extremada importancia en el país nipón. Pero este es otro tema y mejor lo dejamos para otro día.

 

 

 


José Reguera es socio y director de Contenidos y exposiciones de Gloria Transmedia. Ha sido el responsable de programación, contenidos y exposiciones de GLORIA Actar Birkhäuser Espacio de Arte (2011/2012) en Madrid y el coordinador del programa de cine y artes audiovisuales del Círculo de Expresión (2010/2011) en Jerez (Cádiz). Anteriormente ha trabajado en proyectos cinematográficos para Escándalo Films (2008/2009), el Instituto Cervantes de Tokio (2008) y la Noche en Blanco de Madrid (2007). Ha diseñado y comisariado exposiciones de artes visuales, arquitectura y diseño. 

Autor: José Reguera