El autobús de la línea 26

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El autobús 26 de la EMT madrileña es un elefante cargado de ancianos que busca el otro lado de la cascada, donde van a morir los elefantes. 

 

 

¿A dónde irán y de dónde vendrán esos ancianos que no paran de circular por los autobuses de la capital madrileña? ¿Cómo no se quedarán tranquilitos en sus casas, ellos que no tienen que rendir cuentas ante un horario impuesto? ¿Qué les obligará o qué les merecerá tanto la pena, para realizar este inmenso esfuerzo de desplazamiento?

 

Sorprende e inquieta ver a señoras y señores de edad tan avanzada viajar solos, colgándose de las azarosas lianas de los autobuses. La mayoría viaja con muletas de brazo (los bastones prácticamente han desaparecido) lo que aumenta su aspecto de lisiados; los menos, van custodiados por jóvenes inmigrantes, contratadas y pagadas –probablemente por los hijos. La liviandad en que han quedado sus pensiones, no da para tantos gastos, por mucho que éstos resulten necesarios, y radique en ellos su dignidad puesta en juego.

 

Los taxistas que son la voz de radio macuto dicen que el problema de que no se mejoren los transportes públicos madrileños, se debe a que la Presidenta de la Comunidad y la Alcaldesa no quieren entenderse. Que parece ser que la gerifalta comunitaria apuesta más por el metro que el autobús, y que el enfrentamiento de sus partidos no permite que haya acuerdo posible de gobierno en el Consorcio de Transportes que regula la EMT.

 

Por si fuera poco el desencuentro, la candidata vencida en las últimas elecciones a la alcaldía madrileña azuza el fuego (sin que nadie le haya dado vela en este entierro), afirmando públicamente que los autobuses contaminan muchísimo la sufrida y forzada atmósfera de la capital madrileña. ¿Habrá cogido alguna vez ella el metro, para ignorar que, a pesar de las escaleras mecánicas, sigue habiendo muchísimos tramos de escaleras y largos pasillos, que hay que subir y recorrer bajo la superficie; y que resultan por tanto impropios para mayores?

 

Mientras ellas airean sus disputas, la ancianidad madrileña (más los deprimidos ciudadanos que intentan llegar a tiempo a su trabajo en transporte público) se desesperan en las paradas de los autobuses, aguardando indefinidamente líneas mermadas como la 26. De circular cuatro vehículos por hora, la anterior alcaldesa los redujo a la mitad, y ahora pasan cuando quieren o cuando pueden, sin que ninguna autoridad enmiende el entuerto. Y eso que, hasta ahora, no habían llegado los fríos a las sufridas y ventosas calles madrileñas.

 

Cuando el conductor del autobús 26 abre la puerta en la parada de Tirso de Molina (cabeza de línea), la flotilla de pasajeros que se ha acumulado bajo la marquesina, se lanza ahíta de prisa a su interior, como si de esa manera fueran a llegar antes a sus destinos. Impresiona contemplar la parsimonia del desfile de ancianos arrastrándose (en algunos casos, literalmente) de barra a barra, para alcanzar un asiento.

 

El autobús de la línea 26 parece un Centro de Día rodante para la tercera edad. Aunque no van ya los mayores tan arregladitos y pulcros como antes: lucen más pobres, con las caras más serias, los cabellos más descuidados, las ropas más usadas… como rumbo a una galdosiana Casa de Misericordia, donde les den gratis la sopa boba, y así poder ahorrar gastos.

 

De pronto, entre tanta pesadumbre, se escucha una voz femenina y animadora que exclama:

 

Señora, no se sienta una pieza de desecho, por favor.

 

Mientras, por lo bajo, se oye el run-run lastimero y quejumbroso que musita su compañera de asiento. El autobús 26 de la EMT madrileña es un elefante cargado de ancianos que busca el otro lado de la cascada, donde van a morir los elefantes.

 

¿Llegará hasta los oídos de la Presidenta, la Alcaldesa y la ex Presidenta voces de mujeres como éstas, que expresan lo que padece la empobrecida Tercera Edad madrileña, sin que a ninguna parezca importarle el dolor que se vive en la capital que ellas gobiernan?

 

 

 

REFERENCIA Y ORIGEN DE ILUSTRACIONES:

 

Imagen 1ª: Postal de autobús en las costas griegas, comprada en Atenas en 1997.

 

Imagen 2ª: Gráfico reproducido en la página web de Wikipedia, dedicada a la línea 26 de la EMT madrileña. https://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%ADnea_26_(EMT_Madrid)