El hombre de nieve

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Nueve y media de la mañana. En la plaza Tirso de Molina hay un estrecho camino despejado de nieve, todavía limpia, recién caída y apretada por el frío. Es un camino trazado para los ciudadanos que salen de una casa y van a trabajar. Estamos alegres en nuestros abrigos. La novedad y la belleza nos protege.

 

Hay otra novedad: un silencio en los rincones donde se desperazaba la gente de los cartones, una desaparición de las figuras que estiraban las piernas y los brazos.

 

Ahora recuerdo lo que contaba Grossman en Vida y destino: que los nazis llamaban figuras a los hombres que iban a fusilar y que acababan de cavar su propia tumba, nevada. Así los deshumanizaban para pegarles un tiro con total tranquilidad -la llamada tranquilidad de espíritu-: no eran más que figuras de nieve.

 

Mientras piso con cuidado la acera, me pregunto dónde habrá dormido. Al pasar por delante del Comedor Ave María, me extraña no encontrar la fila de costumbre. La puerta está abierta, aguardando el momento de entregar bebida caliente al visitante.

 

Entiendo enseguida que no ha podido levantarse, desperezar las músculos, calentarlos para llegar a la pequeña plaza de los cines Ideal, donde está el comedor. Sepultado, desaparecido, se ha convertido en un hombre de nieve.

 

Al caminar se derrite, se ausenta.

 

Esta mañana, acontecido el deshielo, las figuras ya habían entrado en el comedor. A las diez se cerraron las puertas. He visto entonces a dos o tres hombres de nieve que llamaban, una y otra vez, con puños que, al golpear la madera, se iban desmoronando.

 

Esta noche permanecen, barridos contra la pared, dos o tres montones de nieve sucia y deshecha.

 

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Ernesto Pérez Zúñiga (1971) creció en Granada y nació en Madrid, ciudad donde vive actualmente. Como narrador es autor del conjunto de relatos Las botas de siete leguas y otras maneras de morir (2002) y de las novelas Santo Diablo (2004) , El segundo circulo (2007), Premio Internacional de Novela Luis Berenguer, y El juego del mono (2011) . Entre sus libros de poemas, destacan Ella cena de día (2000), Calles para un pez luna (2002), Premio de Arte Joven de la Comunidad de Madrid, y Cuadernos del hábito oscuro (2007).