El misterioso soplillo de Palencia

0
216

 

 

Este antiguo soplillo de azufre despertó en Faba una misteriosa pregunta, cuando lo descubrió en aquel rastrillo dominical de la plaza mayor de Palencia: ¿Sería el mismo que pudo haber utilizado su padre, cuando se incorporó por primera vez a la cuadrilla de azufradores, que regentaba su abuelo todas las primaveras por Tierra de Campos? Tomás Faba viajaba desde el sur almeriense hasta el núcleo más antiguo de Castilla, para azufrar las viñas de algunas fincas de Carrión de los Condes.

 

Llamó poderosamente su atención aquel artefacto metálico plateado, añadido a la tapa de madera de aquel fuelle aviva-lumbres. Su forma de cono truncado remitía a un depósito, con una boquilla en forma de tubo quebrado. Le preguntó al vendedor, que para qué servía, y éste le relató su pasado vinícola, como herramienta de los azufradores de viñas.

 

La palabra azufre unida al cultivo de la uva, sonó en sus neuronas, como una coz que le devolvió a sus orígenes; aunque no los hubiera vivido, también eran suyos. Comprar el soplillo de azufre palentino, más que una adquisición, fue la recuperación de una pieza perdida de familia. La voz de la sangre obliga.