Ensayo de cabalgata

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El cisne que abriría la Cabalgata de Reyes en la Huerta del Retiro, desfilaba la noche anterior -a modo de ensayo- por los caminos oscuros de Strong Belén. Aunque al día siguiente avanzara por las calles, entre una lluvia de caramelos y una música pachanguera; la cuarta noche de año nuevo, el cisne plateado derrochaba a su paso tanta solemnidad y misterio, como una Procesión del Silencio.

 

La luna se llenaba para Reyes, por alumbrarle al cisne el paso. Lo que no sabía el satélite, es que este pato brillante era un candil Art-Decó; de ahí su ensamblaje metálico abultado, ocultando el depósito de aceite en su interior.

 

Este cisne de latón fue rescatado por Faba de entre los estantes de la Biblioteca de Adela Escartín, donde yacía olvidado y cubierto de polvo, como si fuera un cadáver de lata.

 

Desde que fuera limpiado y pulido -no ha demasiado- el cisne ha mostrado un pronto muy aristocrático, similar a la brillante personalidad de su primera dueña. En la Quinta se comporta como un Monarca, exigiendo los más sofisticados retratos de Faba, y solicitando encabezar el desfile de esta primera Cabalgata festiva del Año Nuevo.