La flor del Meridiano

0
265

 

 

 

De todas las flores del Retiro que se han pintado, (más allá de las veloces páginas de un cuaderno de dibujo), ésta fue la primera. Se trata de un estudio a la acuarela, anterior a su paso al lienzo, donde iba a ser pintada al óleo. Finalmente, resultó mejor el estudio que el cuadro definitivo.

 

Capturar el alma o -lo que es lo  mismo- la vida de una flor, es asunto de inspiración, concentración, relajación, velocidad, y elección del pigmento y soporte adecuado. El agua es más rápida que el aceite; la acuarela, por tanto, se desliza como una sierpe en retirada, ágil e imprevisible como una bolita de mercurio. Por el contrario, el óleo es más ganso, más lento, menos instantáneo; tarda en secarse casi dos días, cuando la acuarela seca en dos suspiros. Por eso quedó más viva esta flor del Retiro en acuarela que al óleo.

 

Si se piensa bien, tiene su lógica, al menos su lógica poética. En la acuarela, la flor permanece en contacto con el agua, a través de las curvas y ondas que adquirió la cartulina al ser pintada. La humedad -aunque sea fósil- persiste dentro de ella. Además la rugosidad y ondulación del soporte mojado, favorecen la recreación de la curva natural de los vegetales.  

 

En esta ocasión, la luminosa flor de cactus se muestra -cual cabeza de abubilla blanca- en el centro de una entonada composición, formada por un majal de piedras ensombrecidas, esparcidas por el suelo. En la parte inferior izquierda puede reconocerse -con borde arqueado- la fuente de asar lechones, que servía como nave a la carroza de la Virgen del Carmen, que comentamos en las dos entradas anteriores. Por ser de barro vidriado, y con la ayuda de cierta agua de lluvia, en el fondo de la fuente cochinera se reflejan las últimas luces celestes de la jornada.

 

Esta acuarela de Flor del Retiro, que hoy traemos a este mirador de los cuatro vientos, sirvió como presente de cumpleaños para una buena amiga, gran alentadora de la obra de Faba, y visitante asidua de este blog; que hoy vuelve a reunir a sus amigos, para celebrar que ha llegado al meridiano de su siglo. Como hacen los toreros con sus damas: ¡Vaya por ella esta entrada!

 

Flor del Retiro. Nº 1

Gabriel Faba. 2007.

Acuarela sobre cartulina de acuarela.

19 x 24 cms.