Conversación ANIDAR con Carmen Sanchidrián (España). Educación Infantil: teoría, proyecto y espacio

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«ANIDAR: Arquitectura y Niñez», sección que dirijo en la revista de arquitectura Arqa (Argentina), visibiliza y propone proyectos del campo acotado por la infancia, la arquitectura y la educación.

Conversaciones ANIDAR invita cada lunes a algunos de los mejores especialistas del mundo en este campo (invitados 2020, invitados 2021, invitados 2022). La conversación como juego de construcción de mundos habitables. La infancia, mirada que nos interroga sin margen de error.

«Conversación ANIDAR con Carmen Sanchidrián (España). Educación Infantil: teoría, proyecto y espacio» el 21 de noviembre de 2022.

Doctora en Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense (1985) y Catedrática de Teoría e Historia de la Educación en la Universidad de Málaga desde 1999. Entre sus líneas de investigación destacan la Historia de la educación infantil y los espacios de aprendizaje (espacios escolares, edificios, materiales didácticos…). Ha participado en proyectos nacionales e internacionales sobre estos temas y cuenta con numerosas publicaciones.

Carmen, Catedrática de Teoría e Historia de la Educación en la Universidad de Málaga, nos ayudó reflexionar sobre la la relación que hay entre 1/ la teoría educativa, 2/ su desarrollo en forma de proyectos pedagógicos, 3/ estos a su vez en estrategias y órdenes espaciales y de materiales. Carme considera que la actual educación española para la infancia y juventud está mejor que nunca, afirmación acertada cuando la contemplamos desde la perspectiva histórica. Si embargo, como todo es mejorable, ella señala que hoy día los maestros españoles no parecen tener una teoría de la educación clara, o al menos no se ve -porque las teorías tienden a ser invisibles- Una teoría de la educación nos diría por qué enseñamos, quién es el sujeto que enseña y quién es el que recibe la enseñanza, qué concepto de ciudadanos y sociedad queremos con esa educación.

España tiene una cobertura educativa casi del 100% para infancia de 3-6 años, es decir, el sistema público proporciona la educación para todos acatando los derechos a la educación del niño. Sin embargo, de 0-3 años aún no se da esa cobertura pública al 100%, incluso en varias partes de España se pone en duda que el sistema público tenga que ofrecerlo, dejándolo en mano de iniciativas privadas. Si la infancia 0-3 tiene derecho a la sanidad pública, ¿por qué no tener también el derecho a la educación? Hay muchas familias monoparentales donde la madre o padre necesita ir a trabajar, y familias con dos progenitores donde ambos trabajan. O simplemente, progenitores que no saben enseñar (comprarse un piano no te convierte en pianista, dice Carmen) ¿Dónde dejarán al hijo o hija? Las Escuelas o Jardines Infantiles son las instituciones idóneas para cuidar, estimular y enseñar a los hijos gracias a los maestros con buena preparación y experiencia. Las Escuelas Infantiles públicas ayudan a cerrar las brechas socio-económicas de la sociedad española, otorgando oportunidades de buen desarrollo a los pequeños que nacen en situación desfavorecida.

¿Qué tipo de educación? Carmen dice que en España se ofrece una educación infantil demasiado «escolarizada», es decir, demasiado impregnada de las maneras de Primaria. La educación en las Escuelas Infantiles debería responder a la realidad física, emocional, cognitiva de los ciudadanos de 0-6 años, etapa clave en el desarrollo personal, con cambios rápidos y sustanciales como nunca más se darán. Eso requiere maestros de alta formación y responsabilidad, facultades de educación conscientes de su misión en la sociedad, e inversión pública acorde con los objeticos políticos que se marcan. Si queremos escuelas de plena inclusión hay que poner a más profesionales que atiendan la rica diversidad. En definitiva, la Educación Infantil exige personalidad propia desde el desarrollo propio en estas edades, personalidad que debería contagiar a Primaria y Secundaria.

Carmen nos recuerda que hay poca literatura académica o cuerpo teórico sobre la educación para edades 0-3 porque ha estado bastante fuera de control del Estado y de las academias. Hay más cuerpo teórico para edades 3-6, sobre todo desde la Ilustración y los románticos. Froebel es un referente clave porque introdujo con contundencia los materiales didácticos para los estudiantes y le daba una mesa a cado uno para que jugasen-trabajasen, sin distinguir el juego del trabajo, dado que aprender es un juego en sí, como aprender arte es un juego en sí. El ambiente nos educa indirectamente, como decía Dewey. Por eso, si tenemos una teoría de la educación de la que se desprende un proyecto pedagógico, sabremos ordenar el tiempo y el espacio de la escuela, usaremos con sentido los materiales y mobiliario, crearemos ambientes adecuados para aprendizajes concretos.

Los ilustrados románticos Froebel, Rousseau o Pestolazzi pusieron las bases de lo que luego llamamos la Escuela Nueva. Grandes pedagogos de inicios del XX como Decroly, Montessori, Pikler, Korczak, Montesinos eran médicos que empezaron trabajando con niños enfermos, niños llamados «anormales» o niños de barrios muy pobres, y desde sus teorías educativas adaptadas a esos contextos concretas surgieron sus proyectos pedagógicos que se formalizaban en tiempos y espacios ordenados. Les movía la propia intuición y ninguno de ellos pensó primero cómo querían el espacio y los materiales.

Por eso Carmen defiende un Aula del Presente flexible para adaptarse a cambios rápidos, por ejemplo, ¿por qué la Escuela Infantil tiene que ser graduada si en esas edades la evolución del niño varía mucho de uno a otro? ¿por qué no usamos más los espacios exteriores como una prolongación del espacio interior, o viceversa, promoviendo el «trabajo como juego» que la infancia practica de manera natural? El Aula del Presente tiene que abrazar con respeto a la infancia como ciudadanos que son, tiene que concentrarse en el aprendizaje del lenguaje hablado, junto a los otros lenguajes del arte y de la convivencia. Para conseguirlo el maestro tiene que ser 1/ observador, 2/ leer lo que sucede en el niño y en el grupo, 3/ trabajar sin prisas, favorecer con traquilidad y optimismo los procesos de aprendizaje, también de los lenguajes del arte. Niños y adultos, cuanto más aprendemos más queremos aprender.

> Conversación en el blog Osa Menor

 

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