Taller XS en Bogotá

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¿Cómo ve el niño su barrio? ¿Cómo trasladar esa visión, deseo y necesidad al mundo diseñado y construido? El Taller XS promueve la expresión del niño para que hable de su barrio y ciudad. El arte como canal de comunicación.

 

Vídeo con breve resumen del taller XS.

(Nota preliminar: el artículo fue publicado el 16 de mayo de 2017 de marzo y republicado el 9 de septiembre de 2022, recuperando las fotos perdidas durante el trasvase de información de la antigua plataforma de Fronterad a la actual.)

 

«Urban XS” es un taller de cuatro días creado por Jorge Raedó y Fabiola Uribe para la Fundación Bernard van Leer.

Con alumnos del Colegio Distrital El Libertador de  la localidad Rafael Uribe Uribe de Bogotá, Colombia, en colaboración de Lunárquicos y “Al Colegio en Bici” de la Alcaldía Mayor de Bogotá, Colombia.

“Urban XS” fue realizado con el fin de identificar la experiencia y percepción de los niños acerca de su ciudad, en particular de su barrio. Es un taller piloto escalable.

Es un taller piloto escalable basado en el arte, el cual permite a los niños obtener un diagnóstico perceptual de las condiciones de su entorno, sin perder el carácter científico.

Las herramientas del arte permiten a los niños expresarse. Los materiales por ellos creados (dibujos, esculturas, pinturas…) son los indicadores de su mundo, el nuestro, que estamos obligados a mejorar y a enseñarles a mejorarlo.

A lo largo de cuatro sesiones indagaron —con el lenguaje, el dibujo, el modelado, la observación de campo— su espacio público cotidiano, los vecinos que circulan por las calles, los colores del latido del barrio.

En la primera excursión dibujaron los espacios públicos que más les interesan: el parque, los edificios institucionales y comerciales… El dibujo es la mejor manera de observar.

En la segunda excursión dibujaron a los ciudadanos que pasaban por ahí: el anciano, la madre con sus hijos, otra madre con el carrito del bebé, un señor en silla de ruedas y su acompañante, el joven que saca a pasear el perro, los que juegan fútbol, el niño que va en triciclo…

El ciudadano es el centro y razón del diseño de la ciudad. Calles, plazas, parques, edificios… todo tiene que adaptarse a las necesidades del ciudadano como un guante a la mano. La ciudad bien diseñada protege y favorece la vida de las personas.

Tras dibujar a los ciudadanos, los alumnos los moldearon con arcilla. El anciano camina con la espalda curva, la mamá y su hija avanzan rápido de la mano, el caballero en silla de ruedas necesita la ayuda de un acompañante y los andenes apropiados para circular…

Ejercicio de tercer día fue leer la ciudad en sus diferentes capas, como si fuera una lassagna de significados que sólo al juntarlos tienen sentido. Los alumnos dibujaron sobre cuatro acetatos cuatro capas: la naturaleza, los edificios, los carros y cosas que se mueven, las personas y animales.

El trabajo en equipo es fundamental para obtener una buena visión de la ciudad. Cada persona es un fragmento de convivencia, un verso del poema cotidiano de la urbe. Los alumnos aportan lo que han vivido y saben. Ellos son ciudad.

Las cuatro capas se juntan al final para darnos la lectura completa del barrio El Libertador, metonimia vibrante de la ciudad de Bogotá. La avenida Primero de Mayo es un eje vertebrador en el mapa mental de los alumnos, es la vía que los une al resto de la ciudad.

En el cuarto día los alumnos desarrollaron una infografía análoga, donde la obra realizada por ellos es aprovechada para crear mediciones y alimentar indicadores.

Preguntamos a los alumnos sobre su percepción del barrio. Las respuestas son simbólicas, iconos pegados en un diagrama de niveles. La visión final del diagrama nos da una idea de su sentir diario.

La movilidad como peatones o ciclistas y el mobiliario urbano son las preguntas para «Ciudad Segura». Las respuestas dicen que hay grandes dificultades para la movilidad de los niños, y por ende de gran parte de los vecinos. Un barrio adecuado para los niños es un barrio cómodo para todos.

Preguntamos en qué espacios tiene más o menos miedo de ser agredidos. Sorprende que ahí aparezca el colegio, junto a parques mal equipados y mal iluminados, y las calles. Los hogares no siempre aparecen como los espacios más seguros.

«Ciudad participativa» nos dice que el colegio y las calles son los espacios más frecuentados, donde más horas pasan. Casi no visitan espacios culturales porque casi no los hay. Van poco a los parques porque son inseguros.

En las calles se encuentran sobre todo amigos del colegio y del barrio. Los colegios son los grandes socializadores de la infancia, forjadores de su cultura, la puerta de entrada de los niños en la sociedad.

  Los paneles que presentamos en el evento de de la Fundación Bernard van Leer dentro Cumbre Mundial de Líderes Locales y Regionales en octubre 2016 en Bogotá.

Fabiola Uribe y los estudiantes analizando el plano y la foto área del barrio.

Excursión por el barrio. Los chavales nos mostraron con pasión sus espacios favoritos.

Dibujan los lugares significativos para ellos.

El dibujo es un buen explorador del mundo y constructor de conocimiento.

Monumento en el parque dedicado a un «importante político».

 

Perspectiva área y en fuga del parque y la calle que lo cruza.

Observar a la gente en la calle, niños, ancianos, padres con bebés, personas en sillas de ruedas. La ciudad debería responder a sus necesidades. La ciudad debería estar diseñada para proteger a los ciudadanos como el guante protege la a mano. La ciudad como escenario saludable de la vida. Los estudiantes observaron si su barrio estaba o no diseñado para sus habitantes.

Luego moldearon con pasta a los ciudadanos que habían observado.

Señor con perro.

Y plantearon el espacio público necesario para que esos ciudadanos estén bien.

Tres amigos en el parque.

Mujer, perro y hombre.

Hacen falta semáforos, farolas, árboles…

Han hecho fotos en la excursión. Luego las analizan y plantean soluciones para que esos espacios estén mejor.

El parque más limpio, sin vallas ni inseguridad.

Mejores equipamientos públicos de cercanía.

Fachadas limpias, aire sin contaminación.

Ejercicio de expresión plástica de tres conceptos: ciudad saludable, ciudad segura, ciudad participativa.

Pintar con las manos sin miedo, sin pensar demasiado qué hay que contar… simplemente contarlo.

Pinturas colectivas que expresan pensamientos no siempre fáciles de narrar con palabras.

La ciudad participativa.

La ciudad segura.

La ciudad saludable.

Análisis del entorno urbano mediante capas: la naturaleza, las calles, los edificios, los coches, los ciudadanos.

La suma de todas las capas.

Señalaron las virtudes y problemas que tiene su barrio.

Fragmento de la vida cotidiana, con los cerros al fondo.

Cada elemento urbano tiene su porqué, y sus posibilidades de mejora.

En la última jornada hicieron gráficos estadísticos.

Cada pregunta que les hicimos tenía una forma visual de respuesta.

Las repuestas eran heterogénas, como si el barrio tuviera facetas distintas para cada joven.

La violencia está presente en sus vidas. Es real, es psicológica, destruye el tejido ciudadano.

Frecuencia de visitas y permanencias a lugares del barrio al mes.

Posibilidad de encontrarte con amigos en el espacio público.

Foto del grupo de investigación.

 

Nota: las fotos son de Jorge Raedó. El vídeo es de la Bernard Van Leer Foundation.