Arriba y Abajo

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Dice mi hija Olvido, que ha venido a pasar unas semanas a Burkina Faso, que vivo en una montaña rusa de las emociones, que es lo malo que tiene la adolescencia y sus problemas del corazón.

Tiene razón al ironizar sobre mis estados de ánimo y los subidones y bajones emocionales que me gasto. En todo caso esto de sufrir el síndrome de Merlín ya me pasó en España hace 2 años y fue lo que me despeñó a África por no caerme desde alguna altura más rocosa.

 

Quizás conocer que hay españoles un poco raros, éste no sé si es murciano o soriano, llevó nuestra relación fuera de este mundo…

 

Y en esas sigo y seguía intentando encontrar a alguien que llene mi corazón y mi vida, no sólo mi cama… pero no dejo de equivocarme una y otra vez y también metí la pata con mi última apuesta emocional, por así decirlo. Ya había contado que esto de los cruces culturales son difíciles pero me cuesta renunciar a intentarlo. Los lugares comunes y culturales casi no existen y hay que buscarlos, lo cual no es fácil, pero me niego a ir a los clubs o círculos de ‘blancos’ como me proponían unos amigos españoles en Ouaga. La verdad es que no siento que me he venido a África, Burkina Faso, para mantenerme ‘aislado’ de los negros y relacionarme sólo con los blancos, como hacen muchos de los que aquí conozco. Pero no es fácil, ni conocer a la gente y cómo piensan y sienten y menos que te den su confianza o te abran sus corazones.

Y con las mujeres más difícil todavía. Pero como soy tozudo, terco más bien, e infantiloide no quiero dejar de intentarlo.

 

En Madrid también hice fiesta de reencuentro y presentación (al final también resultó de despedida) con los amigos-familia

 

Así que me volví de España con una relación terminada y con la fatiga del volver a empezar después de sentir el ridículo de haber hecho presentación oficial a familia y amigos. Pero las cosas son como son y nunca me he arrepentido de lo que he hecho ni me he avergonzado, aunque sean payasadas como ésta. Y a pesar de mi patética imagen tengo amigos, lo cual demuestra que hay santos en este mundo o existe la caridad.

Así que de vuelta a casa, la segunda o la primera o yo qué sé y a organizar una fiesta de fin de año (y cumpleaños).

Invité a unas 80 personas y 40 pollos. Los primeros pasaron un poco de frío (es invierno y puede que estuviéramos a 18º por la noche, que aquí es el Polo) y los segundos se asaron. Roles.

 

Algunos amigos con mi hija Olvido

 

También música y otras viandas y un montón de turrón. No quedó nada como suele pasar, ni de las 400 brochetas, ni una cerveza o un refresco.

Lo pasamos muy bien, bailes incluidos. Y ya se sabe lo que pasa en estas fiestas, bebes, te animas, bailas, ves hermosas todas las mujeres y vuelves a intentar eso de ligar. En esos líos me metí y la final me fui a llevar a una mujer encantadora a su casa porque no había traído moto. Casi no había llegado y me llamó por teléfono Amadé, un hombre que me hace algunos trabajos diciéndome que tenía que volver. Me quedé sorprendido y dejé a mi amiga en su casa y volví. La fiesta se había acabado y Amadé me pidió hablar conmigo. Quería decirme que la chica estaba enferma… que tengo que tener mucho cuidado o mejor no salir con ella… Se refiere a que tiene SIDA. Aquí las otras enfermedades, que matan tanto o más, no tienen tanta trascendencia mediática, ni están tan malditas. Es verdad que el SIDA ha diezmado muchos países africanos, pero es la única enfermedad para la que las medicinas aquí son gratis, donaciones del primer mundo. Puedes morirte de una gripe o de un ataque de asma, porque no te van a dar ni un medicamento, ni una aspirina, pero tendrás gratis los antivirales que necesites para tratamiento del SIDA. Contradicciones.

 

Bailar, bailamos, supongo que todos deseamos seguir sintiéndonos vivos, mientras se pueda…

 

Me dijo Amadé que para él yo era como un padre y que cualquier desgracia que me pasara a mí es como si le pasara a él mismo. Y yo que ya había echado la lengua a paseo con la chica, quedado para el día siguiente, etc, me encontré ‘planchado’ y confuso. Y sigo sin saber qué hacer, porque sin ser especialmente guapa es una mujer encantadora, pero no veo fácil intentar una relación estable con esta situación de partida.

Salimos, viene a comer a casa, hemos ido a la discoteca a llevar a mi hija…, y 3 personas más han venido a advertirme de la situación. Lo hacen porque no quieren que me pase nada, les va en ello mucho de su situación económica actual, pero me están tocando un poco las narices con tanta discriminación sanitaria. Ya veré qué hacer.

 

 

GALERÍA DE RETRATOS DE JAVIER NAVAS

10 COMENTARIOS

  1. Hola Felix, animo. Si que es
    Hola Felix, animo. Si que es cierto que hay que tener cuidado. Igual que tenemos cierto cuidado con una persona con una gripe o incluso esa persona tiene cuidado de no contagiarnosla, también hay que tener cuidado con otras enfermedades mas peligrosas. Aunque esto tampoco quiere decir que no se pueda ser amigo de una persona interesante o que te aporta algo personalmente.
    Cuidate!!!

    • Hola, tú, que no sé quién

      Hola, tú, que no sé quién eres, pero amigo o buena persona, seguro.

      Lo malo es que ya había echado la lengua a paseo, que para meter la pata me las pinto sólo.

      Pero seguiré siendo su amigo.

      Cuídate tú también y un abrazo seas quien seas

      • Que bonito eres de verdad, es
        Que bonito eres de verdad, es impresionante ver que hay amigos tan sinceros que te quedas sorprendida hasta de tu propia ética pero no todos somos tan valientes. Sepas que aquí te queremos mucho. Un beso
        Julai

  2. Dr.J: Precisamente saliendo
    Dr.J: Precisamente saliendo de una gripe que me han dejado los Reyes magos me impresiona tu sinceridad (o verosimilitud, da igual) no sé; imagino que no estás pidiendo consejo pero te apunto ¿no es igualmente maravilloso que tengas el aprecio de esas personas que se preocupan por tu salud? tal vez las relaciones «sentimentales» están un poco sobrevaloradas, ¿llegaremos a descubrir alguna vez esa pastilla que nos permita sentir el dolor de los demás? Buen Año. DrJ

    • La verdad, Julius, es que una

      La verdad, Julius, es que una parte importante de mi familia considera que soy un exhibicionista indecente, el resto cabecea mirando para otro lado… No consigo evitarlo.

      Lo que no sé es si es maravilloso su ‘interesado’ aprecio por mi salud: les va mucho en ello. Pero es comprensible, y seguro que, además, también me aprecian.

      Buen Año también para ti. Cuídate.

  3. TiTo dixit:
    Dado que cuentas

    TiTo dixit:

    Dado que cuentas estos detalles en tu blog, es porque quieres que te comentemos nuestros puntos de vista, y por tanto queda abierta la participación a distintas opiniones, algunas de las cuales te gustarán y otras no tanto.
    Me temo que la mía no va a ser de tus favoritas.
    El SIDA tiene una negra historia a sus espaldas que la hacen aparecer como una enfermedad muy diferente a otras. En primer lugar, por su forma de propagarse. Parece que además de intervenir aspectos clínicos, también hay otros que son morales. Este es el gran punto de diferencia, y es por lo que El SIDA se presenta como una enfermedad maldita. En un principio, se tenía la idea de que sólo afectaba a los procaces, a aquellas personas, tanto homo como heteros, cuya actividad sexual estaba fuera de todas las reglas sociales y desde luego, con una diversidad y frecuencia inaceptables. Luego, cuando alcanzó también a parejas estables, se tuvo un poquito más de comprensión, pero se seguía mirando al enfermo con ojos de dama victoriana. Su pasado ofrecía dudas, pues ninguna persona decente de verdad tenía por qué estar expuesta a ese tipo de enfermedades. Esta actitud trajo consigo la reacción contraria y aparecieron multitud de colectivos y plataformas que reivindicaban la dignidad de los afectados, lo cual me parece estupendo y en absoluto criticable, pues no hay nada que nos haga más humanos que follar, y por tanto merecedor de la más alta dignidad. Pero claro, como en todo, se puede acertar con la medida, o por el contario, pasarse de frenada y aparecer en el otro extremo igualmente cuestionable. Así surgieron casos en que lejos de tratar a la enfermedad con la seriedad e importancia que tiene (importancia suministrada por el hecho de que te puede llevar al otro barrio), haciendo gala de un espíritu de infinita tolerancia, y presunción de inalcanzable liberalismo moral para mojigatos, se entregaban a unas relaciones sin los miramientos oportunos, por el mero hecho de dejar claro a todo el mundo que el SIDA no podía ser una barrera para su trato normal con otras personas. Pero la realidad es que sí lo es. Al menos hay que ser muy consciente en todo momento de su peculiar forma de transmitirse y las limitaciones que eso lleva consigo, y hasta qué punto te puede condicionar una relación. Por lo demás, por supuesto que las personas que la padecen son tan dignas como las que no, y merecen todo el respeto, pero a la hora de encamarse… ojo. Mucho ojo.
    No dejes de cuidarte.
    TiTo

    • Gracias, Tito, no soy tan
      Gracias, Tito, no soy tan idiota como para no andarme con ojo, por otra parte debo confesar que se me pasa el deseo ante una posible nueva relación con ese ‘hándicap’, por así decirlo. Y eso me enfada conmigo mismo.
      Me cuido, hazlo tú también

  4. Hla,mi querido Felix:
    no me

    Hla,mi querido Felix:
    no me puedo creer que voy a poder escribir y mandarte lo escrito,sin sufrir un ataque con claves y codigos no reconocidos jamas .
    Como ya me conoces y sabes lo escrupulosa y angustiada que soy con el tema de los virus ,bacterias,germenes y cualquier cosa que contamine ,no te va a sorprenser mi consejo : cuidarte a ti mismo es tu primer deber,como si fuera el mandamiento ,pero en forma reflexiva.

    Quiere a todo el mundo,con o sin sida o con lo que sea,pero haz lo necesario para no contagiarte,aunque sea una lata .

    Un millon de todo

    Margarita

    • Gracias, querida

      Gracias, querida Margarita!

      Ya me cuido, no te preocupes. En todo caso aquí no nos vamos a quedar nadie…

      Excepto mi amigo Marcos Ana, que dice que no se tiene constancia de que deba morir y cumple pasado mañana 91 años. Y está mejor que yo, pero se cuida, hace régimen, gimnasia y va andando a casi todos los sitios… ¡Así cualquiera!

      Muchos besos

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