De Pujol a Mas

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Un expresidente que confiesa que defraudó a Hacienda durante décadas. Un exministro que ingresa en prisión condenado por tráfico de influencias. Un nuevo líder, en este caso del PSOE, que ordena publicar las cuentas de su partido de los dos últimos años. Un rey que decide prohibir a su familia, a sus padres, a sus hijas, a la reina, que haga negocios con empresas privadas y que encarga una auditoría externa a una corona con poco brillo y demasiada opacidad.

 

Lunes, 28 de julio

 

Pedro Blanco, en la Cadena Ser:

 

“Un expresidente que confiesa que defraudó a Hacienda durante décadas. Un exministro que ingresa en prisión condenado por tráfico de influencias. Un nuevo líder, en este caso del PSOE, que ordena publicar las cuentas de su partido de los dos últimos años. Un rey que decide prohibir a su familia, a sus padres, a sus hijas, a la reina, que haga negocios con empresas privadas y que encarga una auditoría externa a una corona con poco brillo y demasiada opacidad. Con la movilización, primero; con el voto, después, la ciudadanía ha conseguido hacerse oír y hacerse entender. Los tiempos en los que se creían infalibles e intocables han pasado. Los días de la superioridad moral del despacho y del escaño o del trono se están convirtiendo en un recuerdo. Hoy saben que esta sociedad ha madurado políticamente a golpe de desengaños, de mentiras, de cacerías, de contratos a escritores de discursos, de ayudas públicas fraudulentas, de simulaciones de despidos en diferido, de ‘Luis, sé fuerte’ o de herencias del abuelo. Saben que el escrutinio al que están sometidos es implacable, que no hay rey ni partido ni institución ni político que puede eludir la vigilancia. Y que no pueden evitar la convicción más o menos extendida de que cambian porque no tienen otro remedio. Que abren las ventanas, limpian los cristales, vacían los cajones y los bolsillos porque ya nadie entendería que no lo hicieran. La transparencia, no lo olvidemos, es una consecuencia de sus propios errores y de sus propios excesos. Pero cómo no sospechar que para algunos de ellos la transparencia no es el fin, sino el medio para evitar su fin.”

 

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Martes, 29 de julio

 

Guillem Martínez, en ‘El Estado Mental’:

 

“Hablaba de la capacidad nula para investigar del periodismo español, de la imposibilidad de hablar sobre los negocios del rey, de Pujol, de González, o de lo que se sacó Aznar cuando privatizó Telefónica sin sacar nada a cambio. Hablaba de que era imposible hablar de la financiación de un partido. De la vida real de un partido, que no es política, sino económica. Hablaba de que sólo se podía hablar de eso puntualmente, en alguna punta, cuando alguien así lo decidía. Esos dossiers, inexistentes, eran la cultura española. Era un compendio de todo lo que no se podía aludir.”

 

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Miércoles, 30 de julio

 

Leo los periódicos y resulta que todo el mundo sabía que el honorable Jordi Pujol tenía dinero en el extranjero. Como las vergüenzas del rey Juan Carlos: no había un periodista que no conociera lo que hasta hace bien poco hemos empezado a averiguar. Y nadie dijo nada. La financiación paralela del PP tampoco era ningún secreto porque hasta los periodistas pillaban cacho. Jaume Matas, exministro y expresidente de una comunidad autónoma, ha entrado en la cárcel precisamente por contratar de forma irregular a un periodista amigo suyo. A la España inocente no le contaron estas cosas porque los informadores callaron. Calló ‘El País’, que todavía hoy se erige como artífice de la transición; callaron transatlánticos centenarios de Madrid y de Barcelona. Callaron cuando más fuertes eran: tenían plantillas largas y periodistas bien pagados. Entonces sí que se hacía buen periodismo y no esto de internet, dicen hoy los veteranos. Algunos de ellos solo se dejan ver en tertulias o en sus columnas, y reclaman más transparencia a los políticos, que sean honestos. Se indignan: cómo es posible que Pujol haya tenido cuentas en el extranjero durante más de treinta años. Dicen que el Rey estuvo demasiado protegido. Que lo de Bárcenas es inadmisible. Que ya era hora de que Matas pisara la cárcel. Que es necesaria una segunda transición…

 

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Jueves, 31 de julio

 

Mariano Rajoy le dijo ayer a Artur Mas que no le iba a dejar hacer el referéndum independentista. El presidente del Gobierno fue contundente, según leo en un confidencial. Tanto que el presidente de la Generalitat de Cataluña se quedó descolocado: ¿Cómo lo vas a impedir? Rajoy no dijo nada más. El dirigente autonómico acudió a la Moncloa con un documento de 17 páginas con temas que quiere negociar, además de la exigencia de la consulta, y nos cuentan que su principal preocupación fue que Rajoy no le pusiera un dossier sobre la mesa. ¿Qué se encontraba Jordi Pujol en Madrid cada vez que venía con el nacionalismo hinchado? El honorable decía hace un par de años que todavía estaba a tiempo de estropear su biografía. ¿Por qué no le procesaron por el caso Banca Catalana? Caso Palau, caso Pallerols, caso de las ITV, caso Clotilde, caso Neymar, caso Messi… ¿En qué pensaba Rajoy cuando puso a Jorge Fernández Díaz al frente de Interior? Las regiones que han sido gobernadas por un mismo partido durante muchos años apestan a corrupción: Andalucía y los ERE, Gürtel en Madrid, Pokemon en Galicia… La Comunidad Valenciana. ¿Por qué no hay corrupción en el País Vasco?

 

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Viernes, 1 de agosto

 

En su discurso de balance de fin de curso, Rajoy no ha mencionado el tema catalán. No lo ha hecho, según ha respondido a los periodistas, porque está muy tranquilo. “Siempre lo he estado. Entre la obligaciones que tengo está la de no perder los nervios con facilidad”. Puede que en el futuro haya “algunas dificultades”, pero Rajoy está convencido de que “las cosas volverán a su cauce”.