Frases que carga el diablo

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Espero no repetirme tanto como se repiten los errores o simplemente las tonterías que insisto en publicar desde este modesto “escaño”. Un tema recurrente es el del desconocimiento del uso de los relativos: “26 detenidos, de los que todos han pasado a disposición judicial”. Simplemente quien escribe esto (bachiller como mínimo) desconoce que se puede y debe decir: “24 detenidos, todos los cuales han pasado a disposición judicial”.

 

Espero no repetirme tanto como se repiten los errores o simplemente las tonterías que insisto en publicar desde este modesto “escaño”. Un tema recurrente es el del desconocimiento del uso de los relativos: “26 detenidos, de los que todos han pasado a disposición judicial”. Simplemente quien escribe esto (bachiller como mínimo) desconoce que se puede y debe decir: “24 detenidos, todos los cuales han pasado a disposición judicial”.

 

Leí en El País, diario que en su día se preocupó tanto del lenguaje, una frase que se repite, y se repite, de diversas formas y en diversos medios: “…las 14 millones de visitas anuales”. Esa forma de concordar –de no concordar- el género del artículo con el del (primer) sustantivo ha hecho fortuna. Como si, en este ejemplo, “millones” no fuera un sustantivo.

 

Al capítulo de oído campanas pertenece este tertuliano televisivo que dijo expresarse “a bote propio”, lo que hace dudar de si hablaba motu proprio o se expresaba “a bote pronto”. Él lo resolvió hablando “a bote propio”, otros se quejan de que tienen una hernia fiscal…

 

Viajé hace poco con Iberia, y entre las recomendaciones y consejos que se dan antes de embarcar, decían tan panchos: “…los clientes viajando en clase business…”. Traducción directa y mala del inglés clients travelling, tan fácil de traducir como “los clientes que viajan”, o “los viajeros de clase business”. Me recuerda otro vuelo en que otra compañía advertía: “al abrir el compartimento superior, tengan cuidado con su maleta, en caso de que”… (calco del in case, por si acaso…).

 

En un disco de Silvia Pérez Cruz, que incluye la letra en catalán y la traducción al castellano, leo la frase: “Un sueño del que empezáramos a desperezar”. Me sorprende, voy al original catalán y leo: “Un somni del que comencessim a despertar”. Error de quien traduce del catalán , por tanto, pero, ¡si estaba tal cual, correcto, a despertar!

 

Me hizo pensar una frase de la diputada en el congreso Irene Montero: “Esto (las políticas del PP) sí que es romper España”. Implícitamente, esto y no lo de Cataluña. Me recordó cuando nos manifestábamos contra los ultras, que señoreaban, desbocados y matando, las calles de Madrid, y gritábamos Vosotros fascistas, sois los terroristas. Y no es que no lo fueran, claro, pero es que al mismo tiempo ETA no paraba de matar, y el subtexto era parecido (los ultras sí que son terroristas), y…era cosa de aquellos tiempos. Yo quería que gritáramos algo mucho más aclaratorio: Aquí estamos, nosotros no matamos, pero no arrastraba tanto. La izquierda ha pagado estas cosas con creces.

 

Otra frase que me ha hecho recordar que algunas las carga el diablo. Creo que fue Oriol Junqueras el que recientemente aparecía en un cartel patrocinando Cataluña en una imagen donde se podía leer: “Catalunya, alegre y combativa”. Me sentí en el túnel del tiempo. El mismo eslogan que se utilizó en el País Vasco en la época más sombría de atentados y kale borroka. Seguro que esto tiene un significado, porque casualidad, casualidad …¿era Paul Auster el que creía en las casualidades, o el que no? Bueno, yo, en estas casualidades, no creo.

Soy coruñesa con algo de portuguesa, recriada en Madrid. Como tengo tendencia a la dispersión, estudié Ciencias Políticas. Aparte de varios oficios de supervivencia, he sido socióloga, traductora, documentalista y, finalmente, editora y redactora en El País durante veinte años. En mi primer colegio de monjas tuve la suerte de aprender bien latín. Pasar de las monjas al instituto público Beatriz Galindo de Madrid, donde enseñaban Gerardo Diego, Manuel de Terán, Luis Gil…, fue definitivo para cambiar de fase. Creo que si falla el lenguaje, falla el pensamiento y falla la razón.