La belleza de la vida ajena

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La sencillez y la precisión son características constantes en los cuadernos de viaje de Irene López de Castro (Madrid, 1967). Y la luz, siempre esa luz que ella fusiona con la bruma para lograr el impacto emotivo. Su pintura nos muestra mundos lejanos, culturas exóticas, aromas evocadores y esa paz que renueva el pensamiento para descubrir por qué Rudyard Kipling consideró trampas tanto el éxito como el fracaso. Con sus cuadros, Irene abre una ventana al entendimiento para apreciar lo distinto. Viajera incansable, retrata una vida que existe ajena e inalterada por el paso del tiempo, una realidad que discurre por sendas sin huellas de conflicto y dueña de un orden que nos resulta lejano porque transpira belleza. Su carrera discurre principalmente por Europa –Francia e Italia-, aunque se presenta periódicamente en España. Como en esta ocasión, que expone en la Galería Antonio de Suñer una muestra de sus trabajos en India y África en la exposición De Benarés a Tombuctú.

Cuándo: Hasta mediados de julio y primera quincena de septiembre

Dónde:

Galería Antonio Suñer, Madrid