ArpaMarina Oroza. Poemas

Marina Oroza. Poemas


Marina Oroza.
selección de poemas.

 

 

NADA DE MI

Me vi,
me vi por la espalda
hasta que no quedó nada de mí.
Me vi por ahí, despacio,
en la nada de mi.
Me vi por la espalda
y estuve a punto de atraparme,
me vi, me vi
como si fuera otra yo misma,
ni tan siquiera esa nada de mí.

(de Pulso de Vientos, 1997)

 

 

MUERO

El amor no se acaba
aunque me mates.
Me libro del cuerpo
de ti de la cabeza,
la tierra estalla
en realidad profunda,
soñar que muero dormida
mientras bebes, el cauce de mi sangre.
Abrir la cicatriz de la infancia,
la flor de pétalos calientes,
abrir las puertas de espejo.
Soñar que muero dormida
aunque ahora me estés matando
no sepa tu nombre,
no quieras beber mi sangre.
Ríos de leche, la niebla, tu boca
el blanco de la noche.
Soñar que muero eterna,
dormir la realidad profunda.

 

MI PASADO EN UNA CAJA DE CARTÓN

Mi pasado en una caja de cartón,
el destino es origen
el presente confusión
y el futuro no existe:
la mitad de la vida para abrir la caja,
la otra mitad para cerrarla

(de Así quiero morir un día, 2005)

 

 

FRAGMENTOS DE LA CHIMENEA DE DUCHAMP

Muerde muerte, muerde
muerde madre muerte, muerde.

Gotas de fuego,
al corazón de piedra
le brota un tallo.

Buceo atravesando
la chimenea de Duchamp,
la matriz del cielo
en tramontanas , subo
al humo del hogar
que nos espera y bajo
a las cenizas blancas.

El ogro levantó los brazos,
ciego augurio, danza y risa sordomudas.

Las cosas flotaban
sin encontrar su sitio,
una cama, una tostadora, dos abanicos
cuatro mesas diecisiete sillas
una naranja, dos ceniceros
cuarenta libros diez cortinas
la mecedora de mi abuela,
una nevera cuatro alfombras
la guitarra de mi tío,
siete bolígrafos y tres peines
una escalera una puerta
una caja de cartón, otra,
otra, otra, otra, otra,
centenares de trocitos de cristal.

Las cosas sólo arden
para desvelar su color.

El fuego se interrumpe
el humo es al silencio
lo que la simetría al eje,
el aire se hace mas fresco.

Muerde muerte y calla
que toma que darte
en madreselvas la rabia.
Y tira que toma entre tus dedos
oh madre muerte,
genital filigrana
hasta el dolerme casi tu aliento.
Muerde muerte, muerde
muerde madre muerte, muerde.

(de La Chimenea de Duchamp, 2013)

 

 

 

 

CALLE VALVERDE

La calle Valverde está escrita
entre paréntesis con lágrimas negras.
El hilo conductor de la luz
atraviesa cosas aún vivas
que ahora duermen en la basura.
El hilo argumental ilumina
deseos rotos que recuerdan
las manos de sus dueños.

La calle Valverde es una mujer bizca
un manojo de llaves
y mucha porquería.
Árboles del amor en las aceras
en las fachadas olvido
y en el decir urgencia.
La herida del gato no cicatriza,
una herida puede quedarse abierta
mientras su dueño viva.

Centro del corazón, calle Valverde
¿Dónde estarán aquellas palabras
que ahora son cascarillas?
Donde haya un espacio de silencio.
En la planta del aire
sujeta a la baranda del balcón.

Calle Valverde esquina Desengaño,
el horizonte se retuerce
delante de una ventana
a setecientos kilómetros
¿Qué forma tendrá aquel olor desde aquí?
un deseo atraviesa complejidades
formadas por simples cosas
en conflicto permanente.
Lo que podría estar haciendo
se me agarra al cuello
y ya estoy delante de ti.

Hay que salvar nueve distancias,
en el sueño provocar otro sueño
y contártelo todo,
confesar infinitas las capas…,
a flor de piel la última
muñeca rusa, mi animal
y la sed en la palma de tu mano.

¿Qué forma tendrá la cabeza
de lo que estoy haciendo?
Colgar la ropa el aire
las manos la pinza y la humedad,
extiendo la sábana a lo ancho
el peso fortalece la cuerda.
Trago el sabor de lo que hago.

Calle Valverde entre dos cielos,
zanja ebria el antifaz,
la mujer bizca espera
carrozas de la basura,
agua de diamante en la herida.
El florista tararea
la misma canción de ayer y sigo a tu lado.

(de Esto es real, 2016)

 

EL IMÁN del cielo habla
solo cuando te pierdes,
nombra cifras y detalles,
abre ventanas azules
y franjas amarillas.

Personas solitarias cantan
un animal magnético
compartido en lo profundo,
un cielo sobre el asfalto
calidoscopio de individuos.

El amor es coincidir justo
cuando ya no lo esperas.
Borra todo alrededor,
tacha el costado, es preciso
hacer de esa coincidencia
una continuidad subterránea.

El amor es coincidir justo
cuando has dejado de esperar
y empiezas a borrarte
de tan perdida que andas.
Solo cuando te pierdes
el imán del cielo habla.

 

LA DURMIENTE NÚMERO ONCE
se despierta a tiempo de salvarse,
al compás de la respiración
de los que duermen alrededor.
El riesgo de la pesadilla
al despertar se hace música,
al ritmo de los cubiertos
y los platos de la cocina.

(de Nuevo orden de las cosas, 2021)

 

FRAGMENTOS DE DECIR

Arranco una pared oscura de la sustancia luminosa.
Es una pared maestra.
Encierro la parte trepadora de una raíz.
Arrojo al ataúd una cadena de espinas.
Évame en paz, es el escenario
de un acto de psicomagia.

“No te muevas a no ser que sea para entrar en ti mismo”

Y si lo haces
tu destino será huir.
Tendrás que vagar
por calles y montañas,
sin rumbo, despacio
tendrás que andar a tientas
desorientado por las voces
que te persigan sin descanso.

La tierra, el mar
el viento y la lluvia,
no hay donde esconderse
de los fenómenos atmosféricos.

Tendrás que decir
lo que no existe
nombrar de puntillas
hasta el desequilibrio,
decir la salvación
de las estrellas.
Decir será cuestión
de vida o muerte.

“No toques lo que puedas mirar”

Si acaso hubieras
entornado la mirada,
nombrarías el libre albedrío
de lo que puedas mirar.
Nunca podrás tocarme.
Sin embargo echaste a perder
tras de ti la distancia,
la intangible esencia
que compartíamos.
Atrévete a mirarme,
no tengas miedo
del arte de encontrarme,
a fuerza de silencio
perdí el habla
para encontrar
mi voz de mala hierba.
Brotaron espinas
y flores amarillas.

“No era vida para mi”, dijiste.

Y éste es el testimonio,
un verso suelto
mas largo que tu vida.
Es todo lo que no dije,
esa frontera y ese trigo
de los días raros, ese trueno
de no se qué fuimos,
todo lo que no dije es
una reverencia a los pies
de nuestra justicia.

Puedo decir
caja de fuego
decir madre, decir hijo,
decir también
el mejor legado
de mis dos padres.
Solo quiero decir, decir
con la voz estampada
de una cicatriz,
lo que no dije.
Decir lo que no existe,
la tierra de mi raíz.

(de Decir, 2023)

UN AÑO

De dónde viene el primer abandono,
de quién a quién, de dónde a dónde.
Cuánto origen tiene la casa uno,
la dos la tres la cuatro y hasta la quince
¿son galerías de la misma madriguera?
Tantas paredes como esforzados límites,
tantas casas para cuántos abandonos.

Amortigua el rastro de la huida
un cuerpo siempre pensando en otro.
La plenitud no se puede compartir.
Narré los acontecimientos
con pelos y señales, que sí,
que sí, pero qué pensarías
¿La trayectoria de un pájaro?
¿la utilidad de la orina? ¿la del pulgar?

Te vas con aires de grandeza,
dejas de hablar contigo misma
escuchas el inmenso silencio.
Antes del último abandono
la duda y una doliente certeza.

Hay que dejar pasar las estaciones,
el orgullo de las flores anticipadas
es el eterno origen de la despedida.
En paz te sigues yendo todavía,
después de un año me pregunto
si dejarás de irte algún día.

(de Los restos que seremos, 2025-2026)

 

 

 

Marina Oroza (8 de febrero, Madrid) poeta, escritora, actriz y performer.
https://marinaoroza.com/

Realiza un tránsito para encarnar la palabra poética.
Tanto cuando la escribe como cuando su presencia poderosa e hipnótica da voz a sus poemas.

Ha publicado los libros de poemas:

· Decir (Árdora Editores 2023).
· Nuevo orden de las cosas (Libros de la Resistencia 2021).
· Esto es real (Amargord 2016)
· La Chimenea de Duchamp (Ardora 2014).
· Así quiero morir un día (Huerga y Fierro 2005).
· Pulso de Vientos, (con ilustraciones de Juan Genovés, Ketres 1997).

Ha editado un DVD de una de las series de Disección poética en público (2006), un CD del concierto Mirabilia (2004) y un CD del poema musicado Espero que mañana llegue algún día (2017).

Parte de su escritura ha sido incluida en antologías nacionales e internacionales, y editada en numerosas revistas literarias y prensa.

Ha participado en eventos y festivales, centros culturales, teatros, universidades, galerías de arte y museos, de España, Irlanda, Portugal y NYC, mostrando su obra en diversas series de acciones poéticas bajo el título Disección Poética en Público I, II, III, IV y V y un repertorio donde trabaja con la intervención de la naturaleza. Colabora habitualmente con artistas visuales y músicos.

 

 

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