¿Y si Wele Nzas de verdad no existiera?

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La duda esta adquiere relevancia a raíz de los hechos actuales y tras el rasgado lastimero de las vestiduras por parte de originarios de esta provincia guineana después de la lectura de nuestro ya célebre artículo Wele Nzas no existe, de hace pocos meses. Pues parece que sí, que dicha provincia no existe en la no-república de Guinea Ecuatorial. Porque queremos hacer un esfuerzo para entender las razones de sus lastimeras quejas cuando lo escribimos, pero no entendemos su silencio cuando las razones que hicieron que aquel artículo viera la luz les otorga ahora a estas gentes un protagonismo irrenunciable.

 

Lo anterior lo decimos porque una nativa de esta misma provincia, conocida popularmente como Lola Mba, se hartó de las exacciones de las que son víctimas en aquellas tierras del interior de Río Muni y fundó, brava ella, un partido, y se sumó a otros varones que planeaban manifestarse ante el pueblo de Malabo para dar cuenta de las arbitrariedades que sufren. Aquellos ciudadanos, y ojalá hubiera más, fueron delatados por un inicuo chaval de su propia etnia, y todos corrieron suerte dispar. Unos detenidos y torturados, otros se escaparon de la brutalidad policial, y a Lola la siguen reteniendo, porque todos estos nativos de Wele Nzas a los que les reconforta tanto el desgobierno del general-presidente Obiang les interesa que se sepa que es verdad de libro este asunto de que en algunos distritos de esta provincia no se vota nunca a la oposición, y bien que se enorgullecen de ello, con estos 100% de votos para el P.D.G.E., el partido de las telas estampadas.

 

Pues bien, las normas de civismo más barato exigen que los que se dolieron tanto por el artículo anterior, que les ponía a parir a raíz de su creencia tonta de que el bastón siempre será de ellos, salgan ahora a hacerse oír, y que digan que lo que está sufriendo la pobre Lola, una mujer de unos ovarios descomunales, es inaceptable y denunciable, y es la única forma de que Wele Nzas, provincia que se recuerda por los super cochazos que llevan esta matrícula, se incorpore al mapa de Guinea Ecuatorial. Es decir, el propio destino, el de ellos, les ha puesto la situación en bandeja de oro puro. ¿Wele Nzas existe finalmente? Pues que sus prohombres, tan celosos de su buen nombre, llorones ocasionales porque se les incriminó sin motivo, salgan a decir que esta boca es suya, no nuestra, y saquen a Lola del castigo que le somete la gente que manda, y porque quieren que se diga que esto de la disidencia, la práctica de la envidia barata y la falta de «nacionalismo» es cosa de bubis, annoboneses, de ndowés y de otros fang de otras provincias, incluso de malditos, pero no de ellos.

 

Que sigan sabiendo que a tenor de cómo está cosido el tema de quién tiene los coches más llamativos de nuestra particular república, lo que le puede pasar a Lola en las cárceles de Mongomo es cosa de ellos, y sólo de ellos, porque aquí un annobonés, un bubi o un ndowé no pinta nada en sus predios, y allá ellos si quieren seguir así. Y sabemos lo que decimos cuando nos referimos a algo grave, que gravedades menores, e inaceptables, ya han ocurrido. (De hecho, la lista de agravios y crímenes es larguísima y todos los pueblos de Guinea son víctimas)

 

Ayer mismo ya dijimos lo que haremos, si tenemos compañeros, si al final matan a Lola Mba, que vemos que es lo que quieren, ante el silencio de los de esta provincia que se quejaron por un tema infinitamente menor. Y créanlo, nunca quisimos dar a entender que albergamos pensamientos que se han de llevar a cabo en cualquier circunstancia, pero la recurrencia en la recreación de la maldad por parte de los que mandan nos deja al borde de tomar la última decisión, o sea, decirles que esta vez sí que se han saltado todos los pueblos de los guineanos.

 

Malabo, 30 de julio de 2013

 

Juan Tomás Ávila Laurel. Es un joven y prolífico escritor, residente en Malabo, donde ejerce como técnico sanitario. Se ha convertido últimamente en un exitoso y asiduo conferenciante de numerosas universidades extranjeras. Ha representado a su país en importantes foros internacionales y ha sido conferenciante invitado en España, Reino Unido y Estados Unidos. Su obra se caracteriza por un compromiso crítico con la realidad social y politíca de su país y con las desigualdades económicas. Estas preocupaciones se traducen en una profunda conciencia histórica, sobre Guinea Ecuatorial en particular y sobe África en general. Tiene más de una docena de libros publicados y otros de inminente publicación, entre ellos las novelas y libros de relatos cortos La carga, El desmayo de Judas, Nadie tiene buena fama en este país y Cuentos crudos. Cuenta tambien con obras de tipo ensayístico, libros de poemas y obras de teatro.