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BrújulaBailad como si nadie os viera

Bailad como si nadie os viera

Oliver Laxe ha sido uno de los nombres de este año. Su cuarto largometraje, Sirat, recibió el Premio del Jurado en la pasada edición del Festival de Cannes, y actualmente está en plena carrera de los Oscar. En Sirat, además de no dejar indiferente a nadie, se despliegan un conjunto de sensaciones que llaman a lo corporal y espiritual. Quizás Laxe es consciente de la dificultad de poner su filme en palabras, pues Sirat anticipa un mundo y una manera de expresarse más sutil, más profunda, que trasciende. La investigación y las grabaciones de la película se unen en una instalación en el Reina Sofía, que busca ser una experiencia artística inmersiva y experimental. En palabras de los comisarios, Julia Morandeira Arrizabalaga y Chema González, la muestra “transforma la experiencia cinematográfica tradicional en una dimensión instalativa que desafía los límites de la pantalla convencional”. Con Laxe se inaugura la nueva programación del Espacio 1, dedicada a proyectos de artistas y cineastas que exploran el cine de exposición. Bailad como si nadie os vea se extiende en las dos salas de este espacio del museo. En la primera se encuentran una serie de altavoces colocados en forma piramidal, emitiendo una vibración constante que sirve de preámbulo para la siguiente sala. En ella, una instalación de tres vídeos proyecta imágenes de paisajes desérticos y templos sagrados en los que bailan seres al ritmo de la música compuesta por Kangding Ray (compositor de la música del filme). Un conjunto que dibuja “el umbral entre el mundo material y el mundo sutil”, con una música que envuelve y hechiza a partes iguales.

El título de la muestra (HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera) proviene de un verso del poeta Rūmī. “En HU/هُوَ nos adentramos en un territorio marcado por un monoteísmo austero, en el que la búsqueda de trascendencia se logra en la inmanencia tanto del cuerpo que baila y que recuerda, como en la manifestación de lo sagrado en el paisaje natural, arquitectónico y sonoro”, cuentan los organizadores. La instalación incluye también una selección de otros trabajos del autor, desde sus otros tres largometrajes hasta cortometrajes experimentales. Piezas que dibujan la enigmática poética de su cine, invitando a los visitantes a sentir y deambular en esta propuesta innovadora. Además, a la exposición le acompaña un programa retrospectivo de la filmografía de Oliver Laxe con carta blanca en el Cine del Museo en enero de 2026.

Laxe ha explorado el papel del artista en cuanto al aspecto espiritual. Para él, “reside precisamente en esa capacidad de tender puentes, de religar mundos y experiencias aparentemente dispares, proponiendo una disolución en la unidad que no excluye la celebración de la diferencia y la singularidad de cada parte”. Con esta instalación la espiritualidad que reside en Sirat se intensifica, así como lo natural y lo sagrado, planteadas como formas posibles de vida en el filme. “El cuerpo comprende cosas, siente cosas, y esta película me trasciende, me ha trascendido, y me evoca cosas que no sospechaba”, explica Laxe.

Dónde: Museo Reina Sofía, Madrid

Cuándo: hasta el 20 de abril

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