Caballo mortal

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Poco ha trascendido en España la noticia sanitaria mas impactante de Europa, después de la pandemia gripal.

 

Se trata de unas muertes acaecidas en Escocia (18), Alemania y Portugal, al menos, entre adictos a la heroína. La droga estaba contaminada con esporas de carbunco.

 

El carbunco o ántrax es una enfermedad infecciosa ocasionada por una bacteria anaerobia (Bacillus anthracis). Tradicionalmente se asociaba a ambientes rurales, porque eran animales los que ocasionalmente lo transmitían a pastores o ganaderos, casi siempre en su forma cutánea.

 

Esta enfermedad fue tristemente famosa por los ataques bioterroristas de 2001, justo después de los atentados de las Torres Gemelas. Varias personas, incluyendo carteros, murieron por la inhalación de esporas de carbunco, con las que se habían contaminado paquetes postales. La inhalación de las esporas ocasiona la forma pulmonar de la enfermedad, la más grave. Otros muchos afectados o sospechosos de haber recibido el polvo blanco mortal tomaron antibióticos para prevenir la infección. Y otros muchos fueron víctima de bromas macabras, al recibir cartas llenas de inocente harina o de talco.

 

El FBI, en su búsqueda, identificó a un hombre extraño, el microbiólogo que quizá más sabía de ántrax, Bruce Irvins de Fort Detrick. Acosado por las evidencias incriminatorias, Irvins se suicidó en su casa en julio de 2008.

 

Pero hace poco se ha sabido que las modificaciones que se han encontrado en aquellas partículas eran de tipo militar y él jamás las pudo haber efectuado. El misterio continúa con un nuevo componente trágico.

 

¿Quién puso el ántrax en las cartas? En cuanto a la heroína, ¿quién puso las esporas de ántrax? Al parecer toda la heroína contaminada procedía de Afganistán. Quizá llegaron de modo casual a ella por contaminación en su manipulado y transporte, a través de los caminos polvorientos de media Asia. Los últimos casos esporádicos de ántrax en Europa y EEUU se han debido a tambores hechos con pieles de animales contaminadas de forma natural por el carbunco.

 

En los años 80, la heroína se cortaba (adulteraba) con ladrillo machacado o con Cola-Cao… Inyectarse droga es exponerse a la muerte con una sola dosis: entra en el torrente sanguíneo un producto extraño, no estéril, capaz de transmitir hongos y bacterias que producir endocarditis, flebitis y todo tipo de fenómenos alérgicos, tóxicos y vasculares que pueden tener un final desastroso…Sin hablar de la aguja, que es el vehículo de los virus de las hepatitis o el VIH.

 

El caballo mortal ha pasado inadvertido en España, entre médicos y entre el público en general….Pronto se nos olvidan las experiencias vividas: España ostenta el triste récord de ser la nación europea más azotada por la droga dura por excelencia, la droga que trajo el SIDA, la droga que más personas ha matado en la historia de la Humanidad.

 

Si mañana muere un yonqui más en España, ¿alguien reparará en que pudo ser por droga contaminada?