Saber envejecer. Prevenir la dependencia

0
98

Hay que vencer la pereza. Eres capaz, merece la pena. Está comprobado que el ejercicio físico es fundamental en el Mantenimiento de la salud. Todos los expertos y organismos internacionales lo recomiendan muy especialmente a las personas mayores.
Funciona como “Medicina preventiva” y es esencial tanto para prevenir como para tratar diferentes enfermedades, sobre todo las circulatorias y las de corazón.
Son muchas las posibilidades del ejercicio físico. Desde un simpe paseo por parques y calles, hasta cualquier actividad deportiva, siempre que se adapten a nuestra , ¿Qué ejercicio es el más indicado? física y capacidades.
Algunos ejemplos y sugerencias: ¿En qué me beneficia hacer ejercicio? ¿Qué ejercicio es el más beneficioso? ¿Qué otras maneras de hacer ejercicio hay? Consejos para el buen deportista. En compañía… ¡mucho más divertido! Con una buena actitud ¡casi todo es posible!
La ciencia ha demostrado que practicar ejercicio es  espacialmente eficaz en seis enfermedades específicas: cardiopatía isquémica, hipertensión, obesidad, diabetes, osteoporosis y las relacionadas con nuestro estado de ánimo con nuestro estado de ánimo: depresión, ansiedad…
Los que lo practican aseguran: “Gano en equilibrio, aumento mi movilidad y prevengo caídas y sus consecuentes fracturas”. “Desde que hago ejercicio, me siento mejor, soy más sociable y he hecho amigos”.
“Mis defensas son mejores ahora, me siento más fuerte, y además, dicen que evito la oxidación, que es causa de envejecimiento”. “Aunque parezca que nada tiene que ver, haciendo ejercicio prevengo problemas de memoria”.

¿Qué ejercicio es el más beneficioso?
Los ejercicios más útiles son los que aumentan mi capacidad respiratoria, los de resistencia, flexibilidad y equilibrio. Hay que tener paciencia, comenzar despacio e ir aumentando la intensidad poco a poco hasta alcanzar nuestra meta. El paseo es un ejercicio fácil, distraído y completo. Practicado de forma moderada pero constante, mejora el sistema cardiovascular mejora el sistema cardiovascular y la agilidad.
Es recomendable: Caminar diariamente de 30 minutos a una hora. A buen ritmo, sin pausas, eligiendo un trayecto adecuado a nuestro nivel de entrenamiento. Usar ropa cómoda y calzado con buena sujeción, con cordones o velcro, para evitar caídas. Elegir una actividad amena: visitar amigos, conocer nuestros parajes, coger espárragos, setas… ¡Cualquier excusa es buena!

José Carlos Gª Fajardo. Prof. Emérito U.C.M. Fundador de Solidarios

Print Friendly, PDF & Email

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, deja tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí