Trece preguntas con truco y un objeto inesperado a… el acomodador anónimo

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Nueva entrega de las Trece preguntas con truco y un objeto inesperado, en esta ocasión a alguien que se ha autodenominado "el acomodador anónimo".

 

Nueva entrega de las Trece preguntas con truco y un objeto inesperado, en esta ocasión a alguien que se ha autodenominado «el acomodador anónimo».

 

¿Cuántos años dura ya tu dedicación a esto del teatro (y claro, dinos exactamente a qué te dedicas dentro del teatro)?

Llevo tres años teniendo el enorme placer de recoger las alfombras (no son rojas, son grises, con un tono sospechosamente parecido al de las ratas enfermas de alcantarilla), encartar los programas y abrir las puertas del imperial teatro de La Latina. (Por cierto, se llama hacer un “Lola Herrera” cuando cedes el paso a alguien en los accesos y la persona en cuestión ni te mira ni te dice nada, como si no se percatara de tu presencia…)

 

¿Comes de ello o necesitas otra actividad para alimentarte?

Poco y mal. Cuando hay suerte y está programada una función del corte «conchavelasquiano», aparecen señoras muy simpáticas que dan propinas. En esos días la leche y el azúcar se derraman obscenamente por la cocina. Así, porque uno puede.

 

¿Por qué empezaste? ¿Qué hubiera sido de ti sin el teatro?

Un día, cuando lo que ahora se llama crisis era solo un rumor que nos hacía sospechar el motivo de no encontrar trabajo, naufragaba yo por las calles del centro de Madrid regalando currículum sin discreción y con máxima generosidad. Lo mismo daba un Burger que un garito malasañero. Pasé entonces delante de la puerta de La Latina y me dije… ¿por qué no? Tuve suerte, a la chica de taquilla le parecí guapo y digno de la más patética lástima, así que mi autorretrato laboral acabó en una mesa de despacho en vez de en la papelera.

¿Que qué hubiera sido de mí? Tengo dos hipótesis, Yonki cundero de Embajadores o dentista maxilofacial.

 

¿Vas al teatro (a sentarte en una butaca)? ¿Por qué sí? ¿Por qué no?

Todos los días menos los lunes, que todo el mundo sabe que es el día más fiestero de la semana, con miles de amigos queriendo hacer planes después de un fin de semana largo y aburrido. A veces me siento, básicamente cuando la función está en marcha y estoy cansado, pero cuando he visto la misma obra diecisiete mil quinientas trece veces, en ocasiones, y sin saber por qué, los personajes dejan de ser interesantes, los argumentos bastante planos, los puntos de giro muy previsibles y los diálogos, milagrosamente, suenan antes en mi cabeza a modo spoiler que en el propio escenario. Debo estudiar detenidamente el fenómeno.

 

¿Te puedes mojar y decir algo que te haya gustado y algo que no te haya gustado nada de nada?

La gente que trabaja en los teatros es la mejor del mundo. Mis compañeros, y voy desde la dirección de la empresa, maquinistas y personal técnico, acomodadores, taquilla, mantenimiento… todas son buenas personas, divertidas, alegres… quizás el continuo repicar de versos, música y llanto hermoso en cada pasillo nos muten a otra forma de vida. Quizás.

¿Lo que no? Se me han caído algunos mitos de los del «Vicidus Activo». Y hay públicos muy mal enseñados. Al teatro no se puede llegar tarde, y hay que venir, a ser posible, comido, meado y follado. Salir del espectáculo para realizar las mencionadas actividades es triste, y en el mismo Patio de Butacas cuando menos bastante desagradable. Y odio los móviles, sus luces, sonidos y sus cámaras de vídeo. Mucho. Los destruiré.

 

¿El teatro tiene futuro o estamos alimentando una especie en extinción?

Dejará de haberlo, pero no será antes del Holocausto Zombie que algún día nos llevará a todos por delante. O sea, que las dos cosas son compatibles, porque sí que somos una especie en extinción.

 

¿Darías un riñón por trabajar con… ? ¿Por qué?

Me encantaría trabajar con Lope de Vega, pero creo que para revivirlo haría falta algo más que un nuevo riñón. Me parece uno de los grandes genios de la historia, y no solo como dramaturgo, su vida personal fue una verdadera poesía de la vida.

 

¿Y con quién no trabajarías o peor, trabajarías solo por dinero, por mucho dinero?

Cualquier mierda de la televisión adolescente o celebridad que no ha estudiado interpretación en su vida. Y tampoco ha leído un libro. Que se nota.

 

¿Hay algún dramaturgo/director/actor/etc. español en activo que te interese?

Esta pregunta sólo sirve para la masturbación in vitro. Pero como ya acabo y tengo toallitas a mano, paso a la eyaculación soñadora que solicitas.

Sinisterra, Mayorga, Etxeandía, Animalario entero o por partes, Pou, Mencheta y cualquier pieza que pongan en mi teatro La Latina.

 

Y para terminar, mándame una foto, una foto de algo que te defina, que defina tu actividad como teatrero.

  

 acomodador anónimo

Uno de ellos soy yo.

 

@nico_guau


El Gallinero es la bitácora de un grupo de dramaturgos que interpretan el papel de un periodista. Un espacio donde se informa del teatro que no acostumbra a salir en los medios de comunicación, de los recovecos que componen la vida teatral de Madrid y los espectáculos/ espacios/ creadores/ gestores menos conocidos.   En El Gallinero escribe nico guau, y en una época escribieron muchas más gallinas: Antonio García, El Trapo, Folguera, la señora del fondo, Manuel Rodríguez, Muflón Silvestre, Pelma y gris, Turuleta, Vera Yobardé... Si queréis contactar con nosotros, podéis hacerlo en elgallinerofronterad @ gmail.com, quitándo lo espacios alrededor de la @.