Resurrecciones (2)

0
324

 

Devoto soy, somos, y seremos, de los espías que surgieron del frío, o de la niebla londinense de Chelsea, donde habita, con el “corazón partío” pero las neuronas en formación de falange, nuestro George Smiley, holmesiano, sí, pero hombre de acción, y sin trucos de dibujos animados, como Bond (empalagoso Bond), de

 

Hablábamos en la anterior entrada de la Resurrección de Pepe Carvalho y hete aquí que brota de entre las brumas del telón de acero otra: la de (nada menos) el mismísimo George Smiley, el más famoso agente secreto de los Servicios de Inteligencia británicos (muy por encima de James Bond, con el que nunca hemos comulgado —chulo: demasiado chulo, además de displicente y remilgado—, y al que no se le puede considerar agente secreto, porque enseguida se veía que lo era, al contrario que el buen George, mimetizado en inofensivo vecino jubilado y adicto al a lírica medieval alemana).

 

Devoto soy, somos, y seremos, de los espías que surgieron del frío, o de la niebla londinense de Chelsea, donde habita, con el “corazón partío” pero las neuronas en formación de falange, nuestro George Smiley, holmesiano, sí, pero hombre de acción, y sin trucos de dibujos animados, como Bond (empalagoso Bond), de acción si se quiere artesana (revelación doméstica de negativos, búsqueda de microfilms ocultos en el hueco de un árbol, persecución y vigilancia a pie de calle, micrófonos ocultos entre los estantes de libros), pero acción de la buena y santa.

 

Esta Resurrección es cosa seria. No porque la de Carvalho no lo fuera, sino porque quien va a revivir a Smiley es su genuino creador, John Le Carré. Y en la soledad del laboratorio:  ¿quién puede saber dónde las descargas eléctricas le dan más gusto y más dolor a su monstruo que el propio Frankenstein?

 

El espía que resurgió del frío

 ÓSCAR URRA RÍOS. Doctor en Filología y profesor. Ha publicado los manuales Cómo escribir una novela negra (Fragua, 2013), y Literatura Universal (McGraw Hill, 2009), así como diversos artículos y reseñas sobre temas literarios. Como autor de ficción, durante la última década ha sacado a la luz tres novelas negras (A timba abierta, Impar y Rojo -las dos traducidas al alemán por Unionsverlag- y Bacarrá), y otra un tanto oscura (Yo, zombi), todas en la editorial Salto de Página, así como algunos cuentos de género negro. Vive en el centro de Madrid, que es decir el centro del Universo.